domingo, 5 de febrero de 2012

Leonor de Mascarenhas-Mascareñas-.


El convento de Santo Domingo, orientado hacia la entonces Plazuela de Santo Domingo, se extendía hasta la actual plaza de Isabel II y compartía manzana con el convento real de Santa María de los Ángeles, de aquí el nombre de la citada Costanilla de los Ángeles, antes calle de los Ángeles que cerraba la manzana. El convento de los Ángeles fue derribado en 1838. Había sido fundado en un solar de su propiedad por Leonor Mascareñas, aya portuguesa de Felipe II y del príncipe Carlos, en 1564. Estuvo hospedada Santa Teresa de Jesús. Un incendio en 1617 destruyo gran parte de sus celdas, y las monjas se acogieron en el vecino de Santo Domingo, para ello se rompe la pared que los separaba. Quiso su fundadora que la comunidad fuera de religiosas franciscanas de Santa Clara, y para tal efecto, trajo a nueve religiosas del convento de Santa María de Jesús de Ávila. La primera misa se dio el 7 de diciembre de 1564. El convento era de patronato real, puesto que tras la muerte de doña Leonor en 1584 -la cual acabó profesando en el convento- legó el patronato al rey y a sus descendientes.


Otra de las grandes obras realizada por los Austrias es la Colegiata de San Isidro. Catedral provisional de Madrid hasta que se inauguró la Catedral de la Almudena. Fue realizada por los Jesuitas entre 1622 y 1664, y mandada construir a los escultores Pedro Sánchez, el Hermano Francisco Bautista y Pedro de la Torre durante el reinado de Felipe IV. Los terrenos sobre los que se asienta fueron cedidos por  Leonor Mascareñas y la colegiata fue financiada con el dinero que donó, a su muerte en 1603, Doña María de Austria. Era tanto el dinero que dejó a la orden, que todavía en el siglo XIX quedaban 4 millones de las antiguas pesetas por gastar.

Juana de Austria, hija de Carlos I y de Isabel de Portugal,   quedó huérfana de madre a los cuatro años y fue encomendada a Leonor de Mascareñas.

El príncipe Carlos fue el primogénito del príncipe Felipe, futuro Felipe II, y de su primera esposa y prima hermana, María Manuela de Portugal, hija de Juan III de Portugal y de Catalina, hermana menor de Carlos I. Nacido en 1545. Como consecuencia del matrimonio consanguíneo de sus padres nació con trastornos físicos y psíquicos. Pasó su infancia en Alcalá de Henares  al cuidado del aya portuguesa Leonor de Mascarenhas, quien siguió para su educación las instrucciones enviadas desde Bruselas por su abuelo, el emperador Carlos I, pues la relación con el padre en esos años fue prácticamente inexistente. En 1549 se trasladó a Toro,  Zamora, junto con el aya y la infanta Juana, quien en 1552 marchó a Portugal para contraer matrimonio.



Leonor de Mascarenhas

Noble portuguesa muerta en 1584. Dama de honor de Isabel de Portugal (1503-1539), a quien acompañó desde su matrimonio con su primo Carlos I (1516-1556; Carlos V de Alemania, 1519-1556), en la Sevilla de 1526, hasta el fallecimiento de la emperatriz. Persona de confianza de la Casa Real española, se le asignó, entre otros cargos, el cuidado del príncipe Felipe (futuro Felipe II, 1556-1598), n. en Valladolid el 21-V-1527, y de su hermana María, un año menor, aunque oficialmente este cometido siempre perteneció a la española Inés Manrique. Aunque el príncipe tuvo varios tutores que, por deseo paterno, se caracterizaron por su austeridad y dureza (destacando entre otros Juan Martínez Silíceo, ayo y confesor; Cristóbal Calvete de Estrella, de quien Felipe aprendió latín y griego; Honorato Juan, su profesor de matemáticas y arquitectura; Juan Ginés de Sepúlveda, maestro de geografía e historia, y Juan de Zúñiga), fueron, sin embargo, su propia madre y Leonor de Mascarenhas las que, con mayor humanidad, se encargaron desde su más tierna infancia de enseñarle como vernácula la lengua portuguesa y otras costumbres domésticas. Tras la muerte de la emperatriz a la edad de treinta y seis años, Leonor de Mascarenhas continúo sirviendo en la Corte con el afecto de todos sus componentes. Cuidó de las infantas María, futura esposa de Maximiliano II (1564-1576), y Juana, quien con el tiempo casó con Juan de Portugal. En 1543 contrajeron matrimonio Felipe y María de Portugal; fruto del mismo nació don Carlos (1545-1568). La infanta Juana, hermana de Felipe, y Leonor de Mascarenhas fueron las encargadas del cuidado del príncipe, primero en Alcalá de Henares y después en Toro. Don Carlos, tristemente famoso por padecer una enfermedad degenerativa que desencadenó su reclusión en la torre del castillo de Arévalo, lugar donde pereció el 24-VII-1568 tras un largo periodo en el que se negó a ingerir alimento alguno, fue apartado del cuidado de su tía y de Leonor a la edad de nueve años, siendo encomendada su educación a un nuevo ayo, García de Toledo. En sus últimos años de vida, Leonor de Mascarenhas fue perdiendo responsabilidades en la Casa Real y su figura fue haciéndose cada vez menos relevante en la Corte.


En Alcalá de Henares, 

Convento de Carmelitas Descalzas de La Concepción o ‘De La Imagen de Alcalá de Henares, que era el antiguo palacio del marqués de Lanzarote, y que fue fundado en 1563 por Sor María de Jesús Yepes en colaboración con Santa Teresa de Jesús, bajo el patronazgo de Leonor de Mascareñas. La portada, el claustro y la excepcional escalera son obra de Alonso de Covarrubias.
Santa Teresa de Jesús fue priora de la Comunidad durante tres meses en 1567, en una de las muchas visitas que hizo al convento. Y en tres ocasiones fue priora de este convento Sor Luisa de Belén, hermana de Miguel de Cervantes.