lunes, 24 de septiembre de 2012

Jubera. Soria


Hay otro Jubera en La Rioja, entre Logroño y Arnedo, señorío de los Luna.


A orillas del río Jalón, afluente del Ebro.


El castillo y la aldea de Jubera estuvieron desde 1315 en manos del obispo de Sigüenza.


En 1782 comenzose a construir el pueblo a expensas del obispo de Sigüenza, Juan Díaz de la Guerra, cuyo blasón puede verse en lo alto de lo que fuera su palacio episcopal rural.  Un siglo después, en 1835, los vecinos compraron las tierras y las casas al obispo de Sigüenza.



Armas del obispo de Sigüenza.


Juan Díaz de la Guerra, obispo de Sigüenza. Último cuarto del siglo XVIII.

Juan Díaz de la Guerra fue un Obispo ilustrado que favoreció notablemente la industria y las obras públicas en todo su territorio episcopal, levantando pueblos enteros, o barrios de corte barroco como el de San Roque en la ciudad de Sigüenza.

Escudo ovalado de corte eclesiástico, con cinco flores de lis y cantonado de cuatro soles. En la bordura, alternando el emblema de Castilla y la cruz de San Andrés. Tallada en la piedra aparece la fecha de 1795. Por timbre, capelo episcopal.

Díaz de la Guerra y sus genealogistas dicen ser descendiente de Cristóbal Colón.









Jubera.

Llamado también lugar nuevo, es  una villa de 50 vecinos, situada
junto al cerro llamado Torre de Murón, y agregada al municipio de Velilla de
Medinaceli. Fue construida a fines del siglo pasado. a expensas del Ilmo.
Sr. D. Juan Díaz Guerra, obispo de Sigüenza, el cual le obtuvo el privilegio
de villazgo. Dista de Soria, su provincia, catorce leguas; una y cuatro de
Medinaceli, su partido judicial, y treinta y cuatro de Burgos, su Capitanía
general. Tiene una Iglesia parroquial, rural de 1ª clase, dedicada a Nuestra
Señora de los Mártires, con un órgano, que se supone sea del monasterio
de Huerta; escuela incompleta, dotada con 275 pesetas anuales, casa y
retribuciones, y una hermosa casa rectoral, que servía de palacio al ilustre
fundador, cuando se retiraba a esta villa. Esta, se halla situada en una
pequeña cumbre, por debajo de la cual cruzan la carretera y la vía férrea de
Madrid ú Zaragoza, entre los kilómetros 172 y 173, quedándose la
población a la izquierda. Los edificios de la villa, son todos sólidos, con ventanas de piedra arenisca labrada,  exactamente iguales y divididas en
cinco grupos 6 manzanas semejantes.  

El término, dentro del cual se encuentran las ruinas de dos castillos, y es bañado por el río Jalón y otro
arroyuelo, confina con Utrilla, Somaén, Velilla y Medinaceli. El terreno,
aunque de mediana calidad, es escabroso, y produce granos de excelente
clase, legumbres, hortalizas y algo  de fruta, Cría también ganado lanar,
caza menor, y en los ríos pesca. Dista cinco leguas de Sigüenza, y hace su
viaje a ella, por las estaciones de  Medinaceli ó Arcos, y Alcuneza.
Corresponde al arciprestazgo de Medinaceli, a la audiencia de Soria, y al
centro de Conferencias de Velilla,  donde asiste con Somaén, Lomeda y
Ures de Medina.

EL OBISPADO DE SIGÜENZA.
Nomenclátor descriptivo, Geográfico y  Estadístico
DE TODOS LOS PUEBLOS DEL MISMO, 1886.















En 1955 se hace la última remodelación de límites diocesanos haciendo coincidir sus límites con los de la provincia de Guadalajara. Para ello la diócesis de Sigüenza cede los territorios pertenecientes a otras provincias (al norte el arciprestazgo de Ayllón, en la provincia de Segovia, amplios territorios de la provincia de Soria y alguna población de la provincia de Zaragoza) e incorpora a su territorio la franja sur o margen izquierdo del Tajo que pertenecía a la diócesis de Cuenca, y poblaciones de La Campiña, La Alcarria y la ciudad de Guadalajara que pertenecían a la archidiócesis de Toledo. Por Bula del Papa Juan XXIII de 9 de marzo de 1959, pasa a denominarse diócesis de Sigüenza-Guadalajara; la iglesia de Santa María de Guadalajara pasa a ser la concatedral.