miércoles, 15 de febrero de 2012

Sancha de Castilla.


Es la primera descendiente de Urraca de Castilla y León y de su primer marido RAIMUNDO DE BORGOÑA, Sancha de Castilla, nacida hacia 1095/1102 y fallecida en 1159. Reina titular de Castilla y León Pero siendo rey de Castilla su hermano Alfonso VII.
Raimundo casó en 1087 con la infanta Urraca. Tenía Urraca apenas siete años y Raimundo 17 años. Sancha nace cuando Urraca tiene entre 15 y 22 años.

En 1108 falleció su hermano Sancho en la batalla de Uclés. 


Sancho de Castilla, nacido en 1098, fallecido en 1108 en la batalla de Uclés. Hermano menor de Urraca. Hijo de Alfonso VI y la princesa Zaida. Único hijo varón de Alfonso VI tanto en sus matrimonios como en sus relaciones amorosas fuera del matrimonio.




La muerte del único descendiente varón de Alfonso VI convierte a Urraca, que había enviudado un año antes, en la candidata mejor situada para suceder a su padre, quien reúne en Toledo a los nobles del reino y les comunica el hecho, hasta entonces insólito, de que ella es la elegida para sucederle.



Sancha Raimúndez. Infanta de Castilla y León. Llamada como su bisabuela paterna.

Se crio en compañía de su madre y sus tías, las infantas Sancha y Elvira, hijas de Alfonso VI y de la princesa Zaida 


Sancha de Castilla. 1101-1125. Casó en 1120 con el conde Rodrigo González de Lara, señor de y conde de Liebana, fallecido en 1143 y nacido en 1078. Con sucesión en Elvira Rodríguez de Lara, mujer de su tiastro el conde Ermengol VI de Urgel ya que este es hermano de la segunda mujer de su padre el conde Rodrigo que viudo de Sancha de Castilla casa con Estefania Ermengol hija del V conde de Urgel y hermana del VI titular de Urgel .



Como señor y conde  de Liebana en los  dominios de Rodrigo González de Lara se incluían las Asturias castellanas, la actual Cantabria
Junto con su hermano mayor, Pedro González de Lara, se opuso a Alfonso VII desde el comienzo de su reinado, 1126–1157. Es Pedro, señor y conde de Lara el de los amores con su cuñada Urraca y ya reina de Castilla. De los que vienen los Hurtado de Mendoza.   

Lope Íñiguez, hijo de Íñigo López, señor de Llodio, Tudejón y otras.  LLamado "cuero sin hijadas" por su generosidad. Nació hacia 1135. Murió en 1195, en la derrota de Alarcos. Fue señor de Llodio y  señor de Mendoza, conde de Álava. Casó con Teresa Jiménez de los Cameros, hija de Jimeno Íñiguez, señor de Cameros, y de María González de Lara. Tuvo a Íñigo López que sigue en LLodio, a Lope López, I señor de Mendoza que muere y sigue su hermano   Gonzalo López de Mendoza que es el II señor de Mendoza.


Rodrigo y su hermano Pedro  de la Casa de Lara tuvieron una  importante relación con el conde de Urgel Ermengol V, 1078-1102. Rodrigo casa en su segundo matrimonio con su hija Estefanía a la temprana muerte de su primera mujer la infanta Sancha y casando a la hija habida de la Infanta con su cuñado el conde Armengol VI titular de Urgel. Intervino en dos Cruzadas, y murió en Palestina. 

Pedro casa con una sobrina de la mujer de su hermano Rodrigo.

Estefanía de Urgel, fallecida después de 1143. También llamada Estefanía Ermengol, fue la segunda esposa de Fernando García de Hita. Una vez viuda, contrajo un segundo matrimonio hacia 1135 con el conde Rodrigo González de Lara. Con sucesión de ambos matrimonios.


Pedro González de Lara es introductor en Castilla de una fructífera corriente cultural de origen gallego y francés esta por su matrimonio con Eva Pérez de Traba,que por su padre pertenece a la nobleza gallega y por madre pertenece a los condes de Urgel. Es Eva Pérez de Traba  hija de Mayor de Urgel y sobrina del VI conde de Urgel y de Estefania de Urgel casada con Rodrigo González de Lara, hermano de Pedro y así cuñado de Eva. Rodrigo González de Lara también casa en segundas nupcias para ambos con una Armengol, casada antes como segunda esposa de Fernando García de Hita. 

Esta corriente cultural sería en la época de del hijo mayor de Pedro González de Lara, don Manrique, cuando tendría su más alto apoyo al emparentar Manrique con los duques de Narbona. 

Pedo casado o en amores con la reina Urraca tienen un hijo llamado Fernando Hurtado que es padre de Leonor que casa con  el señor de Mendoza  de este matrimonio  vienen  los Hurtado de Mendoza. 

Pedro Murió en Bayona en 1130 de las heridas recibidas en un duelo con Alfonso Jordán, sobrino de Alfonso VII, su hijastro






Elvira de Castilla.  Fallecida en 1135. Casó en 1118-20 con el Roger II de Sicilia, fallecido en 1154. Con sucesión.


Fue titular del Infantado de Castilla, León y Galicia. Era el Infantado un conjunto de monasterios e iglesias distribuidos por todo el reino, y que a la muerte de sus propietarias, que únicamente podían ser infantas solteras, debían volver a la Corona.

A la muerte de su madre la reina Urraca en 1126, le sucedió su hijo Alfonso quien nombró a su hermana la infanta Sancha reina, precedente que había sentado su abuelo Alfonso VI de León al otorgar el título de reina a su hermana la infanta Urraca de Zamora.

La infanta-reina Sancha fue una de las principales consejeras y colaboradoras de su hermano.

Como Infanta fue  señora de San Isidoro de León, Covarrubias, Valle del Torío, León, Tierra de Campos, el Bierzo y Asturias.

En 1138 impulsó la restauración del monasterio de Santa María de Carracedo, cediéndolo a los monjes del monasterio de Santa María de Valverde de Corullón.

La infanta Sancha donó en 1141 el monasterio de Santa María de Wamba, actualmente desaparecido, con todos sus territorios, villas, iglesias, heredades y pertenencias a la Orden de San Juan de Jerusalén. Las tierras y lugares donados a los Hospitalarios habían formado parte de un Infantazgo que había pertenecido a su  padre el conde Raimundo de Borgoña.

En 1147,  funda  el Monasterio de Santa María de La Santa Espina, Valladolid. 

En 1148, donó a la Orden de San Juan de Jerusalén la iglesia de Santa María de Olmedo y reunidas las Cortes del reino en la ciudad de Palencia, la infanta-reina Sancha consiguió de su hermano el Emperador, de los obispos y de los próceres del reino que los canónigos agustinos que habitaban el Monasterio de Carbajal de la Legua se trasladasen a la Colegiata de San Isidoro de León, Panteón de los Reyes de León y, al mismo tiempo, que las religiosas benedictinas que habitaban en San Isidoro de León desde hacía más de doscientos años se trasladasen al monasterio de Carbajal de la Legua.

En 1156 donó a la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén el poblado de San Juan de Arenas, en el concejo asturiano de Siero, y en este mismo año, concedió a los canónigos de San Isidoro de León el privilegio de que todos los hombres que lo deseasen podían declararse vasallos del Monasterio  quedando dispensados desde entonces de pagar impuesto alguno al rey.

Su hermano Alfonso muere en 1157, siendo sucedido en el trono de León por Fernando II de León, y en el de Castilla por Sancho el Deseado.
Otorgó testamento en 1159.


Hay distintos datos sobre su lugar de enterramiento,
el Panteón de Reyes de San Isidoro de León donde había sido enterrada su madre, la reina Urraca. Los restos mortales de la infanta Sancha, que se conservan incorruptos en la actualidad, fueron depositados en el interior de un sepulcro de piedra, que aún se conserva.

Durante la Guerra de la Independencia, el Panteón de Reyes de San Isidoro de León quedó convertido en establo y los cadáveres allí sepultados fueron extraídos de sus sepulcros por los soldados franceses y amontonados en un rincón, siendo después recogidos por los canónigos de la Colegiata y llevados a la iglesia de Santa Marina de León, excepto el de la infanta Sancha, que, debido a la veneración que se le profesaba, fue recogido aparte y llevado a la casa de un vecino de León, donde permaneció hasta el final de la contienda, en que fue devuelta al templo de San Isidoro en presencia de las autoridades de la ciudad, siendo colocada la momia en un sepulcro, aunque sin tapa, pues la tapa del verdadero sepulcro de la infanta apareció varios años después, partida por la mitad. En 1858, Isabel II visitó San Isidoro de León y contempló la momia de la infanta Sancha, que se hallaba desnuda. Por ello la reina envió un manto de brocado de oro para que la momia fuera vestida con él, aunque dicho manto desapareció durante el Sexenio Revolucionario. Durante el estudio llevado a cabo en 1997 de las tumbas del Panteón de Reyes de San Isidoro de León se constató que el cadáver de la infanta se hallaba incorrupto, característica que comparte con el del infante Fernando, hijo de Fernando II de León, que también yace sepultado allí.


la Catedral de Zamora,


la Colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias, Burgos, donde hay un sepulcro de piedra, fechado en el siglo XV, que se supone contiene los restos de la infanta Sancha, quien concedió sus Fueros a la localidad de Covarrubias en el año 1148. Sobre la tapa del sepulcro aparece esculpida la cruz abacial y en el frente se halla colocado el escudo cuartelado de Castilla y León, que le fue concedido a la infanta Sancha por su hermano el rey.


el Monasterio de Santa María de La Santa Espina, Valladolid, junto al retablo del Altar Mayor, en el lado del Evangelio, se halla colocada una estatua orante que representa a la infanta Sancha Raimúndez, realizada en alabastro, aunque la infanta no recibió sepultura allí.

La infanta-reina Sancha, al igual que su hermano Alfonso efectuó grandes donaciones a San Isidoro de León en el que residió de forma permanente antes de que fuera habitado por los canónigos agustinos, en 1148, y en su época finalizaron las obras emprendidas en la nueva iglesia de San Isidoro de León en tiempos de su madre cuando era la infanta Urraca de Zamora.

Después de su muerte, la institución del Infantado entró en decadencia y desapareció prácticamente como tal, puesto que ya no será patrimonio de las infantas que permanecían solteras. Años después de la defunción de Alfonso VII de León, el rey Alfonso VIII de Castilla donó los bienes del Infantado castellano a diferentes iglesias, como la Colegiata de Covarrubias o el Monasterio de las Huelgas de Burgos, mientras que en el reino de León, su tío Fernando II de León donó a su hermana Sancha de Castilla y Barcelona, reina de Navarra, todo el Infantado leonés.