Medinaceli.
Feloaga, marqués de Navahermosa.El desagüe de Navahermosa recoge las aguas del vallejo de La Pila y de la acequia de Valdeloranca que recorren parajes donde se sitúan los asentamientos considerados precedentes de lo que sería el asentamiento actual de Loranca. Situada al norte del paraje denominado Portillo de Navahermosa- en las inmediaciones de los actuales límites entre Loranca, Alcázar del Rey y Vellisca y cercana al itinerario de la cañada de Molina de Aragón. Si tomamos el camino que de Loranca lleva a Vellisca encontramos Navahermosa en el kilómetro 8 en su cruce con la carretea CM-200 de Carrascosa a Vellisca que en el kilómetro 10 se cruza con el ferrocarril Madrid-Cuenca donde veremos la antigua estación de Vellisca situada entre los kilómetros 84 y 85 de este ferrocarril. Los límites actuales entre los municipios de Campos del Paraíso, Alcázar, Vellisca y el de la ciudad de Huete están trazados siguiendo el itinerario de la cañada. Navahermosa es en su origen un asentamiento romano en el ramal de la calzada hacia Erkávica de la calzada que desde Cartago Nova pasando por Segobriga se dirigía hacia Segantia-la actual Sigüenza en Guadalajara-, itinerario que luego seguiría la cañada de Molina de Aragón. " ... y según el gusto de los romanos (que era el de evitar barrancos y tierras baxas) debía pasar a la derecha de los lugares de Alcázar de Huete, Vellisca, Mazarulleque y Garcinarrro por las faldas de los cerros que caen al norte de estos pueblos ...".
Tras la conquista de la ciudad de Cuenca en 1177 el alférez mayor de Castilla don Gómez García de Aza, señor de Aza y Roa en Burgos y de Ayllón en Segovia, recibe de Alfonso VIII la aldea de Albornoz, coto redondo que recibirá el nombre de San Gil o San Blas de Albornoz, que era un despoblado junto a Villarejo de Fuentes. Alvar García Albornoz "El Viejo” fue el V señor de Albornoz, Utiel, Moya, Torralba, Tragacete y Beteta con sus seis aldeas, a los que hay que añadir los heredados de su padre García Álvarez de Albornoz. Los Albornoz fueron los grandes propietarios de señoríos y tierras conquenses siendo enterrados en su capilla de la catedral conocida también como de los Caballeros mandada levantar por el IV señor de Albornoz. Podemos afirmar que no hay pueblo en la provincia de Cuenca donde no hubiera una heredad de la familia Albornoz, que se concentraban de modo especial en la serranía y en las tierras de las cuencas de los ríos Jucar y Cabriel al sureste de la ciudad de Cuenca.
Fue el V señor de Albornoz mayordomo mayor de Enrique II del que recibe grandes privilegios. Falleció el V señor de Albornoz en 1374 y está enterrado en el panteón familiar de la catedral de Cuenca. Su hija Urraca Álvarez de Albornoz; Gómez de Albornoz según la genealogía que se consulte, es en tierras del alfoz de Huete señora de Navahermosa, Valdejudios y Paredes y de la tercera parte del lugar de Ciruelos- del Pinar- en la tierra de Molina de Aragón en Guadalajara. En las de la sierra de Cuenca lo es de Portilla.
Es Urraca hermana de Teresa casada con Juan Martínez de Luna son los padres de Álvaro Martínez de Luna padre natural del futuro condestable de Castilla Álvaro de Luna. Casa Urraca hacía 1360 con Gómez Carrillo señor de Ocentejo-en la Edad Media del concejo de Medinaceli, luego de la tierra de Guadalajara- y de la aldea dehesa de Paredes en la tierra de Huete-, alcalde mayor de los “Hijosdalgo de Castilla” y ayo del futuro Juan II. Es Gómez Carrillo el que lleva a la Corte a su sobrino nieto Álvaro de Luna que comenzara su carrera política como paje de Juan II y ya al corriente de los asuntos de Estado y Gobierno. Álvaro tiene ya dieciocho años y es unos quince mayor que el príncipe Juan. Consigue el aprecio del futuro rey con el que comparte aficiones y el gusto por las artes y las letras.
Son Urraca y Gómez Carrillo padres de dos hijos y dos hijas. Es Teresa Carillo de Albornoz la menor de ellas. No sabemos su fecha de nacimiento pero si que muere en el año 1477, sobreviviendo a su marido treinta y un años. Hereda el señorío de Paredes y los maternos de la tierra de Huete y así Valdejudios, Navahermosa y el de Portilla a los que se suman el de Ciruelas en la Tierra de Hita y mitad de Valtablado del Río en Guadalajara, junto a la serranía de Cuenca. Casa Teresa a fines del siglo XIV con Lope Vázquez de Acuña, de ascendencia portuguesa, servidor de Enrique III y de doña Catalina quien le nombra señor de Buendía y Azañón en la Alcarria desde 1397. Son padres de cinco hijos y una hija. El primogénito es Pedro de Acuña que hereda el mayorazgo de la villa de Buendía en la Alcarría conquense y la propiedad de Paredes. El penúltimo de los varones es López Vázquez de Acuña que recibe el mayorazgo de Azañón-como Ocentejo antes de alfoz de Huete y ahora en la provincia de Guadalajara- y de Enrique IV la gracia del ducado de Huete en el año 1474. Comparten ambos hermanos el señorío de Valtablado, la casa fuerte y propiedad de Castillejo en Saelices y la del Castil de Acuña en Huelves. Recibe Navahermosa Lope Vázquez de Acuña en donde tenía heredamientos también su tío materno Álvaro Carrillo de Albornoz, primogénito de Urraca y Gómez Carrillo, luego heredero de la casa de Albornoz con sus parientes el I señor de Cañete y el condestable Álvaro de Luna por agotamiento de la línea principal.
Lope Vázquez de Acuña junto con su hermano Alonso Carrillo, consejero de los reyes Juan I, Enrique IV y de los Reyes Católicos, arzobispo de Toledo, Primado de las Españas, canciller mayor de Castilla, virrey y gobernador de Portugal, participó activamente en la Guerra de Suecsión Castellana, siendo el personaje más destacado del bando que apoya a la princesa Juana, aunque supo mantener su posición en la Corte siendo consejero de los Reyes Católicos. En 1479, la victoria de Isabel y Fernando le obliga a someterse y es obligado a rendir sus señoríos y cargos.

