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domingo, 7 de diciembre de 2008

La aldea de Navahermosa. Loranca del Campo. Marquesado de la Casa de Medinaceli.

Medinaceli.
Feloaga, marqués de Navahermosa.

¿Cómo puede un representante de una de las más importantes casas nobles de España tener entre sus títulos el marquesado de un lugar del que no queda rasto material y situado en las tierras de un pequeño pueblo de Cuenca?

No se si la XII marquesa de Navahermosa habrá visitado el paraje de Navahermosa, pero sirva este texto para invitarla y para que los actuales habitantes de Loranca nos acerquemos a nuestra historia.

Aldea con término propio situada junto al desagüe de Navahermosa que va al río Riánsares naciendo éste no lejos de aquí en tierras ahora de Vellisca. En el siglo XVI se recoge como la villa de Vellisca tiene mojoneras con los lugares de Barajas de Suso y Tomellosa- despoblados de Huete-, con el lugar de Navahermosa y las villas de Alcázar, Mazarulleque y Saceda Trasierra.
El desagüe de Navahermosa recoge las aguas del vallejo de La Pila y de la acequia de Valdeloranca que recorren parajes donde se sitúan los asentamientos considerados precedentes de lo que sería el asentamiento actual de Loranca. Situada al norte del paraje denominado Portillo de Navahermosa- en las inmediaciones de los actuales límites entre Loranca, Alcázar del Rey y Vellisca y cercana al itinerario de la cañada de Molina de Aragón. Si tomamos el camino que de Loranca lleva a Vellisca encontramos Navahermosa en el kilómetro 8 en su cruce con la carretea CM-200 de Carrascosa a Vellisca que en el kilómetro 10 se cruza con el ferrocarril Madrid-Cuenca donde veremos la antigua estación de Vellisca situada entre los kilómetros 84 y 85 de este ferrocarril. Los límites actuales entre los municipios de Campos del Paraíso, Alcázar, Vellisca y el de la ciudad de Huete están trazados siguiendo el itinerario de la cañada. Navahermosa es en su origen un asentamiento romano en el ramal de la calzada hacia Erkávica de la calzada que desde Cartago Nova pasando por Segobriga se dirigía hacia Segantia-la actual Sigüenza en Guadalajara-, itinerario que luego seguiría la cañada de Molina de Aragón. " ... y según el gusto de los romanos (que era el de evitar barrancos y tierras baxas) debía pasar a la derecha de los lugares de Alcázar de Huete, Vellisca, Mazarulleque y Garcinarrro por las faldas de los cerros que caen al norte de estos pueblos ...".
Fue Navahermosa desde el siglo XV señorío de realengo habiendo sido antes con Paredes y la aldea de Valdejudios en Carrascosa del Campo en el alfoz de Huete y con Portilla y Valtablado en las tierras de la serranía de la ciudad de Cuenca señorío de la familia Albornoz señores de las casas y coto redondo de Albornoz- junto a Villarejo de Fuentes-, y luego de los Carrillo de Albornoz y por último de los Carrillo de Albornoz y Acuña. Al caer en desgracia su titular el duque de Huete- Carrillo de Albornoz por su madre- pasó Valdejudíos a la Corona y fue dada con su jurisdicción por Juana La Loca a los habitantes de Carrascosa, que adquirieron la propiedad de las tierras de su término a lo largo del siglo XVI.

Tras la conquista de la ciudad de Cuenca en 1177 el alférez mayor de Castilla don Gómez García de Aza, señor de Aza y Roa en Burgos y de Ayllón en Segovia, recibe de Alfonso VIII la aldea de Albornoz, coto redondo que recibirá el nombre de San Gil o San Blas de Albornoz, que era un despoblado junto a Villarejo de Fuentes. Alvar García Albornoz "El Viejo” fue el V señor de Albornoz, Utiel, Moya, Torralba, Tragacete y Beteta con sus seis aldeas, a los que hay que añadir los heredados de su padre García Álvarez de Albornoz. Los Albornoz fueron los grandes propietarios de señoríos y tierras conquenses siendo enterrados en su capilla de la catedral conocida también como de los Caballeros mandada levantar por el IV señor de Albornoz. Podemos afirmar que no hay pueblo en la provincia de Cuenca donde no hubiera una heredad de la familia Albornoz, que se concentraban de modo especial en la serranía y en las tierras de las cuencas de los ríos Jucar y Cabriel al sureste de la ciudad de Cuenca.
Fue el V señor de Albornoz mayordomo mayor de Enrique II del que recibe grandes privilegios. Falleció el V señor de Albornoz en 1374 y está enterrado en el panteón familiar de la catedral de Cuenca. Su hija Urraca Álvarez de Albornoz; Gómez de Albornoz según la genealogía que se consulte, es en tierras del alfoz de Huete señora de Navahermosa, Valdejudios y Paredes y de la tercera parte del lugar de Ciruelos- del Pinar- en la tierra de Molina de Aragón en  Guadalajara. En las de la sierra de Cuenca lo es de Portilla.
Es Urraca hermana de Teresa casada con Juan Martínez de Luna son los padres de Álvaro Martínez de Luna padre natural del futuro condestable de Castilla Álvaro de Luna. Casa Urraca hacía 1360 con Gómez Carrillo señor de Ocentejo-en la Edad Media del concejo de Medinaceli, luego de la tierra de Guadalajara- y de la aldea dehesa de Paredes en la tierra de Huete-, alcalde mayor de los “Hijosdalgo de Castilla” y ayo del futuro Juan II. Es Gómez Carrillo el que lleva a la Corte a su sobrino nieto Álvaro de Luna que comenzara su carrera política como paje de Juan II y ya al corriente de los asuntos de Estado y Gobierno. Álvaro tiene ya dieciocho años y es unos quince mayor que el príncipe Juan. Consigue el aprecio del futuro rey con el que comparte aficiones y el gusto por las artes y las letras.
Son Urraca y Gómez Carrillo padres de dos hijos y dos hijas. Es Teresa Carillo de Albornoz la menor de ellas. No sabemos su fecha de nacimiento pero si que muere en el año 1477, sobreviviendo a su marido treinta y un años. Hereda el señorío de Paredes y los maternos de la tierra de Huete y así Valdejudios, Navahermosa y el de Portilla a los que se suman el de Ciruelas en la Tierra de Hita y mitad de Valtablado del Río en Guadalajara, junto a la serranía de Cuenca. Casa Teresa a fines del siglo XIV con Lope Vázquez de Acuña, de ascendencia portuguesa, servidor de Enrique III y de doña Catalina quien le nombra señor de Buendía y Azañón en la Alcarria desde 1397. Son padres de cinco hijos y una hija. El primogénito es Pedro de Acuña que hereda el mayorazgo de la villa de Buendía en la Alcarría conquense y la propiedad de Paredes. El penúltimo de los varones es López Vázquez de Acuña que recibe el mayorazgo de Azañón-como Ocentejo antes de alfoz de Huete y ahora en la provincia de Guadalajara- y de Enrique IV la gracia del ducado de Huete en el año 1474. Comparten ambos hermanos el señorío de Valtablado, la casa fuerte y propiedad de Castillejo en Saelices y la del Castil de Acuña en Huelves. Recibe Navahermosa Lope Vázquez de Acuña en donde tenía heredamientos también su tío materno Álvaro Carrillo de Albornoz, primogénito de Urraca y Gómez Carrillo, luego heredero de la casa de Albornoz con sus parientes el I señor de Cañete y el condestable Álvaro de Luna por agotamiento de la línea principal.
Lope Vázquez de Acuña junto con su hermano Alonso Carrillo, consejero de los reyes Juan I, Enrique IV y de los Reyes Católicos, arzobispo de Toledo, Primado de las Españas, canciller mayor de Castilla, virrey y gobernador de Portugal, participó activamente en la Guerra de Suecsión Castellana, siendo el personaje más destacado del bando que apoya a la princesa Juana, aunque supo mantener su posición en la Corte siendo consejero de los Reyes Católicos. En 1479, la victoria de Isabel y Fernando le obliga a someterse y es obligado a rendir sus señoríos y cargos.

Navahermosa pasa por tanto a manos de la Corona y en 1683 encontramos la aldea, probablemente ya casi totalmente despoblada, vendida por las necesidades monetarias de la Corona a don Juan de Feloaga que sitúa sobre ella el titulo de marqués que le fue concedido por Carlos II. En 1771, su nieto y III marqués, don Alejo de Feloaga, pretendió poblarla con la oposición de Loranca y Vellisca por la perdida de población que a ellas les pudiera suponer.
Juan de Feloaga y Álvarez de Toledo es el I marqués de Navahermosa desde el 5 de febrero de 1683. Es desde 1649 caballero profeso de la orden de Santiago y Trece de la misma Orden, ministro del Consejo de Hacienda y Junta de Armadas, presidente de la Real Audiencia y Casa de Contratación de Indias, visitador general de todos los presidios de Andalucía, electo presidente de la Real Audiencia de Santa Fe, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de Granada. Muere en Madrid en el año 1702. Casa con María Lucía de Vargas Manrique Zapata y de la Calle, nacida en Madrid en 1664 y bautizada en la iglesia de San Sebastián en donde casa en 1682. Es hermana de Juan de Vargas y de la Calle, III Marqués de Torre de Esteban Hambrán en Toledo. Título que pasa al hijo de Juan de Feloaga y María Lucia por no tener la hermana de éste sucesión en sus hijos. Es don Francisco de Feloga y Vargas, II marqués de Navahermosa, III marqués de la Torre de Esteban Hambran, hizo agregación al mayorazgo de Navahermosa en 1717 en cabeza de su sobrino. Muere en 1736, sin sucesión. Es su hermano y padre del III marqués de Navahermosa don Juan Félix de Feloaga Ponce de León y Vargas. Es el III marqués de Navahermosa Alejo de Feloaga y López de Zárate que casa con Matilde Gaytán y Medina. Son padres de Félix de Feloaga y Gaitán IV marqués de Navahermosa, religioso. Es así que el título de marqués de Navahermosa pasa a su hermana Ana de Feloaga y López de Zarate. Su binieta Casilda de Salabert y Arteaga entre otros títulos es la décima titular de Navahermosa. Casa en 1878 con Luís María de Constantinopla Fernández de Córdoba y Pérez de Barradas XVI duque de Medinaceli. La biznieta de este matrimonio doña Ana de Medina y Fernández de Córdoba es la IX condesa de Ofalia, XII marquesa de Navahermosa, nacida en Sevilla en 1940. Contrajo un primer matrimonio en Sevilla en 1961-divorciada en 1985- con Max-Emanuel Prinz zu Hohenlohe-Langenburg, muerto en Marbella en 1994. Casada en segundas nupcias en 1985 en Madrid con Jaime de Urzaiz y Fernández del Castillo, nacido en Madrid el 20 de febrero de 1929. La actual marquesa de Navahermosa es la primogénita y única hija de los cuatro descendientes de doña Maria Victoria-Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa; XVIII duquesa de Medinaceli, nacida en 1917, y de Rafael de Medina y de Villalonga-de la Casa de los marqueses de Esquivel-, fallecido en Sevilla en 1992. Es la Casa de Medinaceli titular de mas de cuarenta y siete títulos de nobleza cantidad que iguala a la de los que posee la Casa de Alba.

domingo, 1 de febrero de 2009

Duque de Huete.

Carrillo de Albornoz.




Acuña.

Duque de Huete concedido el 24 de diciembre de 1474 por Enrique IV de Castilla a Lope Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz, conde de Viana, comendador de Mérida en la orden de Santiago. Rehabilitado con Grandeza de España en 1909 por Alfonso XIII a favor de Alfonso de Bustos y Ruiz de Arana.



Lope Vázquez de Acuña, I señor de Buendía y Azañón desde 1397 y ricohombre de Castilla, del con1sejo de Juan II. Hermano menor de Martín Vázquez de Acuña, I conde de Valencia de Campos, antes Valencia de don Juan, en León.
Es Lope Vázquez de Acuña hijo del caballero portugués Vasco Martines da Cunha, señor del mayorazgo de Taboa que paso a Castilla en 1397 con sus hermanos. Presente en 1441 en el sitio y conquista de Antequera. Caso con Teresa Carrillo de Albornoz, señora de la villa de Paredes junto a Huete, de las villas de Portilla y Valtablado de Beteta en la serrania conquense, de Valdejudios en tierras del alfoz de Huete y del lugar de Ciruelas en la tierra de Hita. Hija de Gómez Carrillo "el Viejo", señor de Ocentejo en Gaudalajara y Paredes en la tierra de Huete, alcalde mayor de los hijosdalgo de Castilla, alcalde mayor entregador de las mestas y cañadas, ayo del rey Juan II, siendo ya muy mayor introdujo a Álvaro de Luna, sobrino nieto de su mujer, en la Corte "y él fue el que metió en la Casa real en su seruicio en Guadalajara en el año de 1408 al dicho maestre de Santiago don Álvaro de Luna, condestable de Castilla, nieto de hermana de su muger, de donde le emanaron sus grandes augmentos y prosperidades", y de Urraca Gómez de Albornoz, señora en tierras de la sierra de Cuenca de Portilla y Valtablado de Beteta, en las del alfoz de Huete de Valdejudios, en Carrascosa del Campo, Navahermosa en Loranca del Campo y en las de Medinaceli en Guadalajara de la tercera parte del lugar de Ciruelos- Ciruelos del Pinar-.


Padres de Pedro de Acuña, I conde de Buendía. De Gómez Carrillo de Acuña, señor en la sierra de Cuenca de Cañamares y en la tierra de Atienza de Jadraque, camarero de Juan II, repostero mayor del principe Enrique, muere antes de 1446. Casa en 1434 con María de Castilla, señora en Guadalajara- tierra de Atienza- de las villas de Mandayona y Miedes; nieta natural del monarca castellano Pedro I "el Cruel", su sucesión los marqueses de Caracena del Valle en Soria. De Alonso Carrillo, protonotario Apostólico, obispo de Sigüenza, del Consejo de los reyes Juan II, Enrique IV y de los Reyes Católicos, arzobispo de Toledo, Primado de las Españas, canciller mayor de Castilla, virrey y gobernador de Portugal, nace en 1410 y muere en 1482. De Lope Vázquez de Acuña, I duque de HUETE. De Leonor de Acuña, señora de la mitad de Portilla; muerta antes de 1446; que casa en 1428 con Juan de Silva, I conde de Cifuentes siendo su sucesión en los ccondes de Cifuentes. De Hernando de Albornoz, protonotario de Enrique IV, con sucesión parece que sin haber casado; tampoco está clara esta filiación. y de Pedro Vázquez de Acuña.


Lope Vázquez de Acuña, I duque de HUETE con título desde el 24 de diciembre de 1474, conde de Viana, señor de las villas de Azañón y del valle de Viana de Mondejar en la tierra de Huete, de mitad de Valtablado del Rio- recibido de su madre-"fue segregado Ocentejo del común de villa y tierra de Medinaceli y pasó con Valtablado a los Carrillo de Albornoz, de Anguix, Castillejo, y Castil de Acuña de Huelves en la jurisdicción de Huete-herencia paterna- , caballero de Santiago, comendador de las Casas de Mérida, provincia de León, del Consejo de los Reyes Católicos; fundó nuevo mayorazgo de sus bienes, fortaleza de Castil de Acuña el 10 de enero de 1487, previa facultad Real dada en Salamanca el 9 de diciembre de 1486; Partidario, con su hermano el arzobispo de Toledo, de la Beltraneja, en el concierto de sumisión a los Reyes Católicos, tuvo que renunciar al ducado, entregando la ciudad a la Corona el 16 de diciembre de 1476, recibiendo en cambio para solo su persona y sin el carácter de hereditario el cargo de Guarda mayor de la ciudad y toda su tierra, y el oficio de Camarero mayor de las Armas del Rey Católico. Casa en primeras nupcias con María de Mendoza, que le lleva en dote la hereded de Naharros, hija tercera de Diego Hurtado de Mendoza, II señor de Cañete, la Olmeda, Uña y Valdemaca, Montero mayor de Juan II, Guarda mayor de la ciudad de Cuenca, y de su segunda mujer, Teresa de Guzmán, hija de Juan Ramírez de Guzmán, de la línea de los Toledos, señores de Gálvez, y de su primera mujer Elvira Alfón de Aza, al de Biedma. Casa en segundas nupcias con Leonor de Aragón, cuyo linaje se desconoce, sin sucesión.
Del primer matrimonio es padre de
A:-Lope Vázquez de Acuña, el Mozo, II señor de las villas de Viana, por cesión de su tío, el arzobispo de Toledo, Azañón y la Puerta, guarda mayor de los Reyes Católicos, su Vasallo y de sus Consejo, fundó con su mujer nuevo mayorazgo, Toledo 7.2.1504, previa facultad Real, Madrid 9.12.1502, muere antes de 1524. Se vió obligado en vida de su padre a vender la mayor parte de su mayorazgo, incluso la villa de Azañon y la de Viana a Iñigo López de Mendoza, conde de Tendilla. En unión con él, su mujer vendió el señorío de la Puebla de Horcajada a Gutierre de Cárdenas, señor de Maqueda, aprobada por carta Real 4.12.1488. Casa con María de Contreras y Portugal, señora de la Puebla de la Horcajada, casada en primeras mupcias con Rodrigo de Castañeda, señor de las Hormazas, y del Honor de Sedano, hija única de Vasco González de Contreras, señor de Alcobendas, Casasola y la Puebla de Horcajada y de Juana de Portugal, hija del Infante Pedro de Portugal, señor de Colmenarejo y de Isabel Enríquez, de la casa de los condes de Gijón y Noroña.
Padres de Pedro de Acuña, señor de Anguix. Casa con Mariana de Padilla, hermana del Comunero Juan de Padilla, adelantado de Cazorla, y capitán general de las Comunidades de Castilla, e hija menor de Pedro López de Padilla, señor de la mitad del lugar de Novés, de la casa y fortaleza de Mazcaraque, y de la Dehesa de Mejorada, Mariscal de Castilla, regidor de Toledo, alcaide de Torre-Ximeno, y de la Peña de Martos, y de su primera mujer, Teresa de Guzmán, hija de Garcí Dálvarez de Toledo, II señor de Higares, alguacil mayor de Toledo, y de Leonor de Guzmán y Toledo, de la lìnea de los Toledo, señores, luego condes de Villaverde. Padres de María de Acuña y Padilla, señora de la villa de Anguix, y del mayorazgo de la línea del duque de Huete, sobrina-segunda de su marido. Casa en 1525 con Fadrique de Acuña, V conde de Buendía, señor de Dueñas, Virrey de Navarra, Gran Chambelán de Carlos V, con sucesión en los condes de Buendia. De Magdalena de Acuña y Portugal, llamada después Juana de Acuña. Casa con su tío Fernando Álvarez de Toledo, al Hernán Dálvarez, IV señor de Higares, hijo primogénito de Fernando Álvarez de Toledo, III señor de Higares, y de su segunda mujer, Sancha de Guzmán, de la casa de los señores y condes de Orgaz, con sucesión, los señores de Higares. De Margarita, llamada después Teresa de Acuña, monja profesa en el convento de la Madre de Dios, Toledo.
De Vasco de Acuña,
De Diego de Acuña, arcediano de Moya, canónigo y dignidad de la Santa Iglesia de Cuenca, maestre del príncipe Felipe, después Felipe II, últimamente obispo de Oviedo (toma de posesión 25.2.1529), hasta 1531 cuando hubiera sido trasladado a la silla de Cuenca, sin llegar a posesionarse de ella, ya + 25.10.1532.
De Gabriel de Acuña, muerto sin sucesión.
De Alonso Carrillo de Acuña, muerto sin sucesión.
De Lope Vázquez de Acuña, corregidor de Segovia, alcaide del alcázar y fortaleza de Escalona. Casa con Ana de Lezcano y de Cabrera, hija de Jerónimo de Cabrera, de la familia del I marqués de Moya, y de Ana de Lezcano, originaria de la casa-solar de su apellido en Guipúzcoa.
De Gómez Carrillo de Acuña, muerto sin sucesión.
De Fernán Vázquez de Acuña, muerto sin sucesión.
De Fray Domingo de Acuña, religioso de la Orden de Predicadores.
De Juana de Portugal que casa con Pedro Vélez de Guevara.
De María de Mendoza, monja profesa en el convento de la Madre de Dios; en Toledo.
De Inés de Acuña, monja profesa en el convento de Santo Domingo el Real de Madrid. Donde estaba su tía también de nombre Inés.

B.- Hernán Vázquez de Acuña.
C.- María de Acuña que casa con Diego de Avellaneda, señor de Langa y lugar de Oradero, Vasallo del rey Enrique IV y de los Reyes Católicos, regidor de Toledo en 1465, comendador de la Presa y del Hospital de Alarcón y Trece de la Orden de Santiago, corregidor de Segorbe y de Medina del Campo, hijo de Diego de Avellaneda, señor de Villaverde, Rejas, Langa y Oradero, doncel y maestresala del rey Juan II, su Pregonero mayor, Trece de la Orden de Santiago, comendador de la Presa, regidor de Toledo, alcaide de las fortalezas de Escalona y Almonacid, y de Juana de Sesé.
D.- Inés de Acuña, monja profesa y priora en el Real monasterio de Santo Domingo de Madrid, donde profesó también su sobrina y de su mismo nombre.
E.- Beatriz de Acuña.
F.-Teresa de Acuña. Su descendiente ya en el siglo XX Alfonso de Bustos y Ruiz de Arana es el II duque de HUETE, Grande de España, rehabilitado 1909, XXII conde de Nieva. Casa con la mejicana María Campero y Cervantes. Padres, entre otros, de Alfonso, III duque de HUETE, que sigue, y de Matilde de Bustos y Campero que casa con su tio carnal Antonio de Bustos y Ruiz de Arana, barón de Bellpuig, hijo de Alfonso de Bustos y Bustos, IX marqués de Corvera, y de María Isabel Ruiz de Arana y Osorio de Moscoso, XXI condesa de Nieva, con sucesión en los marqueses de Corvera, titulares del ducado de Pastranay Estremera.
Alfonso de Bustos y Campero, III duque de HUETE, Grande de España muere en 1996, Casa con María Jesús Donate y Cangas. Padres de Alfonso de Bustos y Donate, IV y actual duque de HUETE, Grande de España. Reside en Méjco. Casado y padre de dos hjas y dos hijos.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Teresa Carrillo de Albornoz. La sucesión en la Casa de Albornoz.

Los Carrillo eran señores de Priego y Cañaveras, en la Sierra de Cuenca, y poseían propiedades en la tierra de Huete, Salobral, Palomares, Canalejas y Lobinilla.

Después de serles confiscadas Beteta y su tierra al condestable Álvaro de Luna, heredero en parte de la Casa de Albornoz, tras su ejecución pasaron a los Carrillo de Albornoz, sobrinos de Teresa Carrillo de Albornoz- primos segundos tanto del Condestable como de la última señora de Albornoz, que controlaron la villa de Beteta y sus siete aldeas: El Tobar, La Cueva del Hierro, Valsalobre, Masegosa, Lagunaseca, Santa Maria del Val, Valtablado, además de Pinilla y Durón.

Teresa Carrillo de Albornoz, señora de Paredes- casa fuerte y coto redondo- junto a Huete, Valdejudios, junto a Paredes y Carrascosa del Campo, de las villas serranas de Portilla, y en Guadalajara de Valtablado del Río y del lugar de Ciruelas, -a escasos kilómetros al norte de la ciudad de Guadalajara en la tierra de Hita, no confundir con Ciruelos del Pinar, junto a Maranchón, en donde era su madre señora de un tercio de este lugar. Otro tercio pertenecía al monasterio de Buenafuente de Sistal, no lejos de la ciudad de Molina de Aragón, y lo vende en 1575 a Juan de la Cerda, II duque de Medinaceli. Deseoso Medinaceli de hacerse con la totalidad de la tierra de Molina compra las otras dos partes.

Hija de Gómez Carrillo, señor de Ocentejo-, salinas de La Inesperada, junto al Tajo,- Guadalajara, y de Paredes, Cuenca. Alcalde mayor de los Hijosdalgo de Castilla, alcalde mayor entregador de la Mesta, ayo del rey Juan II. y de Urraca Gómez de Albornoz, señora en Cuenca de Portilla, Valdejudios, Navahermosa y tercera parte en Guadalajara del lugar de Ciruelos del Pinar en tierra de Molina de Aragón. Compartido el señorío con las monjas del monasterio del Sistal y con los Medinaceli que conseguirán por compra el señorío completo.

Urraca de Albornoz tía abuela de don Álvaro, condestable de Castilla, como hermana de su abuela paterna Teresa de Albornoz. Por eso el marido de Urraca, ya muy mayor, es el mentor del joven Álvaro en la Corte cuando queda huerfano de padre. "él fue el que metió en la Casa real en su servicio en Guadalajara en el año de 1408 al dicho maestre de Santiago don Álvaro de Luna, condestable de Castilla, nieto de hermana de su muger, de donde le emanaron sus grandes augmentos y prosperidades”.

Casa doña Urraca de Albornoz de los V señores de Albornoz, hacia 1360, con Gómez Carrillo, señor de Ocentejo en Guadalajara, y luego de Paredes de Huete; Valdestablos; mitad de Valtablado del Río en el obispado de Sigüenza en el concejo de Medinaceli; alcalde mayor de los hijosdalgo de Castilla; alcalde mayor entregador de las mestas y cañadas y ayo del futuro Juan II. De sus hijos Álvaro, Alfonso, María y Teresa es el primogénito Álvaro quien recibe el señorío de Ocentejo y de la rica villa de Paredes y es señor de Cañamares y Llanes, despoblado de Albendea, cerca de Priego.

Es hermana Teresa de Álvaro Carrillo, alcalde mayor de los Hijosdalgo de Castilla en sucesión de su padre, y del cardenal Alonso Carrillo. Señora de la mitad de Valtablado del Rio en disputa con sus sobrinos, la otra mitad de la orden de Santiago, Ciruelas, junto a la ciudad de Guadalajara y Valdestablos. Completa sus heredades con los bienes que recibe de su hermano don Alonso Carrillo

Ocentejo, recuperada Cuenca y limpio el país de bandas facinerosas, ya tuvo menos importancia el castillete de Ocentejo. Fue segregado Ocentejo del común de villa y tierra de Medinaceli y pasó con Valtablado del Río a los Carrillo de Albornoz. Tanto Ocentejo como Valtablado del Río fueron entregados en el siglo XIV a los Carrillo de Albornoz. Salazar y Castro titula a Gómez Carrillo señor de Ocentejo y Valtablado del Río que casa hacia 1360 con Urraca Gómez de Albornoz. Estaba casada en 1382 con Gómez Carrillo señor de Ocentejo y Paredes. Hace después señor de Ocentejo y Paredes a su primogénito Álvar Carrillo de Albornoz, hermano de Teresa, y después al hijo de Álvaro, Gómez Carrillo de Albornoz " el Feo".

Podemos encontar que el primer Carrillo señor Ocentejo es el cardenal Alonso Carrillo de Albornoz, hijo de Gómez Carrillo y Urraca, hermano de Terera y Álvaro Carrillo de Albornoz, “hizo este príncipe el maiorazgo de la villa de Ocentejo con su fortaleza y de las villas de Paredes y Llanos y de la mitad de Cañamares y otros bienes en su sobrino Gómez Carrillo de Albornoz, hijo de su hermano mayor, dicho Álvar Carrillo de Albornoz, y en sus descendientes legítimos, mucho antes que él heredase la Casa de Albornoz de su prima segunda la dicha doña María de Albornoz”.

Gómez Carrillo de Albornoz “ el Feo" -"por auerlo sido en el rostro pero hermoso en las obras y cauallería”, hijo de Álvar Carrillo de Albornoz y Teresa de Mendoza y de la Vega, hija del almirante Diego Hurtado de Mendoza y de su segunda esposa Leonor de la Vega, hereda el señorío de Ocentejo de su tío: “heredó desde su iuventud el vínculo del cardenal, su deudo, de las villas de Ocentejo, Paredes y Llanos y de la mitad de Cañamares y de los demás bienes en él contenidos. Después, por fin de su prima segunda la dicha doña María de Albornoz, ubo el señorío de Albornoz y de Torralua y Beteta, auiendo de heredar todo lo demás que dio ella al condestable don Álvaro de Luna, primo segundo dél y della .

Teresa de la Vega. Señora de Cervera en Santander. Hija de Diego Hurtado de Mendoza, almirante mayor de Castilla y de su segunda mujer Leonor de la Vega, siendo, por lo tanto, hermana de Iñigo López de Mendoza, primer Marqués de Santillana y Conde del Real. Murió en Valladolid en 1416.

María de Albornoz, sobrina nieta de Urraca Gómez de Albornoz y última heredera de todos los señoríos de sus bisabuelos Álvar García de Albornoz el Viejo y Teresa, se los donó en vida en 1432 a su primo segundo Álvaro de Luna lo que provocó una apelación de Gómez Carrillo de Albornoz el Feo, pariente en igual grado, quien consiguió recuperar todo salvo las villas del Infantado, que quedaron en poder del condestable". Se basaba ´"el Feo" en la ilegitmidad del Condestable. Doña María de Albornoz dio a Albornoz, Torralua y Beteta y otros bienes más antiguos que los del Infantazgo en esta su Casa a su primo segundo Gómez Carrillo de Albornoz, llamado el Feo, hijo de Áluar Carrillo de Albornoz y de su muger doña Theresa de Mendoça y nieto de Gómez Carrillo, ayo del dicho rey don Juan el 2º, y de su muger doña Urraca de Albornoz.

Salazar y Castro a pesar de titular señores de Ocentejo a Gómez Carrillo, Álvar Carrillo de Albornoz y Gómez Carrillo de Albornoz el Feo, sí reconoce a este último como heredero de todos los bienes del cardenal su tío aunque entre ellos no menciona Ocentejo: “don Alonso Carrillo, arcediano de Alcaraz en la iglesia de Toledo, abad de Alfaro, arcediano de Cuenca, administrador perpetuo de la iglesia de Osma, cardenal de la Santa Iglesia, del título de San Eustachio, obispo de Sigüença y legado de la Santa Iglesia en Bolonia y en Aviñón, que fue uno de los ilustres prelados de su tiempo y falleció en Basilea el año 1434 con general dolor de toda la Iglesia, congregada entonces para el Concilio general donde era legado del pontífi ce. [...] Tres años antes avía otorgado su testamento en Roma en dejó el usufruto de todos sus bienes, lugares, villas y fortalezas a doña Teresa Carrillo su hermana, para los días de su vida, y después dellos quiso que passassen por mayorazgo a Gómez Carrillo su sobrino, hijo de Álvaro su hermano, y a sus descendientes y en defecto dellos llamó a Gómez Carrillo, también su sobrino, hijo de la dicha su hermana”.

Los hijos de Gómez Carrillo de Albornoz "el Feo" y Teresa de Toledo, hermana del primer duque de Alba Garcí Álvarez de Toledo, tuvieron grandes peleas por la herencia de sus padres. Peleas y pleitos que tiene igualmente con sus primos los Acuña de Huete y Buendia por la rica heredad de Paredes. Pleitos que se alargan entre sus respectivos sucesores hasta del siglo XVI.

Teresa casa con Lope Vázquez de Acuña, I señor en 1397 de Buendía y Azañón- ahora en Guadalajara en las inmediaciones de Ocentejo que es señorío de la familia de su mujer-como privilegio concedido por la reina Catalina, señora de Huete y Soria, mujer de Enrique III. Azañón y Viana en tierras de la Hoya del Infantado entre el Guadiela, el Tajo y el Tajuña habían sido villas pertenecientes a la órbita de los señores de Cifuentes desde el siglo XIV, hasta la donación hecha por Enrique III a Lope Vázquez de Acuña.

El linaje Acuña tomó el nombre del lugar llamado Acuña Alta, cercano a la sierra de la Estrella en el norte de Portugal, su primer solar. Otros linajes de raigambre portuguesa asentados en el obispado de Cuenca fueron los Coello y los Pacheco. Los iniciadores de estos linajes en Castilla se refugian aquí a raíz de su participación el asesinato en 1355 de Inés de Castro amante del rey Pedro I de Portugal.

Fue Lope Vázquez de Acuña responsable del Concejo de la Mesta, perteneció al Consejo Real de Juan II y fue guarda mayor del monarca, cargo que mantuvo durante el reinado de Enrique IV. El linaje portugués de los Vázquez de Acuña con importante presencia en la Alcarria conquense a finales del siglo XIV refuerza esta presencia al unirse familiarmente con los Carrillo de Albornoz.

Durante el reinado de Juan II, hijo de Enrique III, Lope Vázquez de Acuña, afincado en la ciudad de Cuenca, ejerció los cargos concejiles de alcalde y regidor, y refuerza su presencia en estas tierras con la apropiación legal e ilegal de heredades en la tierra de Huete.

Teresa Carrillo de Albornoz. Señora de Paredes, Portilla, Valdejudíos, Valtablado del Río y de Ciruelas. Heredó esta Señora los bienes del cardenal su hermano, y por el testamento que ella y su marido otorgaron en Portilla a 3 de Agosto del año 1446, fundaron los dos mayorazgos de Buendía y Azañon en que incluyeron los bienes de ambos, y están nombrados los padres, y hermanos de esta Señora. 

Teresa Carrillo de Albornoz tenía propiedades en Albalate de las Nogueras: algunas casas, un molino harinero, alguna cueva de vino, viñas, olivos y tierras de labor -las propiedades que los Carrillo de Albornoz de Torralba tenían en Albalate, que pasaron a ser suyas-, y al casarse con Lope Vázquez de Acuña esas propiedades pasaron a engrosar los bienes de ese matrimonio.

https://elrincondealbalatedelasnogueras.blogspot.com/2012/05/posesiones-de-gomez-carrillo-senor-de.html

http://revistamansiegona.com/Articulos_indices/13/13_Bienes_Mayorazgo.pdf

Pretendio suceder Doña Teresa en la Casa de Albornoz, que entonces poseia el Condestable D. Alvaro de Luna su sobrino: y asi puso aquel derecho en el mayorazgo de Buendia diciendo: Otro si yo la dicha Doña Teresa fago, e ordeno, e establezco mayorazgo al dicho Pedrod e Acuña de Albornoz mi fijo mayor legitimo, de todo el derecho que yo he, e me pertenece, o pertenecer debe en qualquier manera, de todas las Vills, e Lugares, e bienes, e casas, e heredamientos, que fueron e fincaron de D. Garci Alvarez de Albornoz, e despues de D. Alvar Garcia de Albornoz, su fijo, mi abuelo, e despues de Micer Gomez de Albornoz, su fijo, hermano de mi Señora mi madre, e despues de mi primo Juan de Albornoz su fijo, e despues de Doña Maria de Albornoz mi sobrina su fija, mujer que fue de D. Enrique de Villena, todos sdefuntos, que Dios aya. Las quales dichas Villas, e lugares, e heredamientos, e bienes son: las Vilals de Moya, e Utiel, e Torralva, e Beteta con sus Alquerias, e la Casa de Rivagorda, e el Lugar, e heredamiento de Albornoz, e los otros heredamientos, e bienes de la dicha Villa de Moya, e Utiel". Tuvieron estos Señores cinco hijos.

Es el primogénito de Teresa, Pedro de Acuña, I conde de Buendía en 1475, señor de la villas de Buendía, Dueñas, Tariego, Anguix y Cubillas de Cerrato y de los lugares de Renedo, Valle y Castil de Onielo, señor de Paredes, Casas de Javalera, Monforte y Portal Rubio, como su padre fue alcalde mayor entregador de las Mestas y Cañadas, doncel y Guarda mayor de los reyes Juan II y Enrique IV, su Vasallo y de su Consejo, embajador de Juan II al rey de Navarra, Adelantado de Cazorla, y capitán general de la Santa Iglesia Primaria de Toledo por el arzobispo su hermano Alonso Carrillo de Acuña, del Consejo de los Reyes Católicos, fundó junto con su mujer nuevo Mayorazgo, para su hijo Lope en Dueñen 1475. Testó en 1482. Casa con Inés de Herrera, hija de Pedro García de Herrera, señor de Ampudia en Palencia, y de María de Ayala, señora de la Casa y Valle de Ayala y de Salvatierra de Ayala, hija de Fernán Pérez de Ayala, señor de Salvatierra de Ayala, y de María Sarmiento, señora de Salinillas, Berberana y Mancilla en Álava.
Padres de Lope Vázquez de Acuña, II conde de Buendía. Casa con Inés Enríquez de Quiñones, hija de Fadrique Enríquez, Almirante de Castilla, I conde de Melgar, de la casa de Mendoza.

Padres de Juan de Acuña, III conde de Buendía, retrasdo. Casa con María de Padilla, hija de Pedro López de Padilla, señor de las villas de Calatañazor, Coruña y Santa Gadea, del Consejo de los Reyes Católicos, y de Isabel Pacheco, hija natural de Juan Pacheco, I marqués de Villena.
Padres de Catalina de Acuña, deficiente, y su tío Pedro le quitó la Casa por pleito. Pedro de Acuña, ganó la casa de Buendía a su sobrina carnal, Catalina de Acuña, IV conde de Buendía. Casa con Beatriz de Santángel, sin hijos. Sigue un hermano del anterior conde, Fadrique de Acuña, V conde de Buendía. Casa con Isabel de Bazán, sin hijos. Casa después con María de Acuña, hija de su primo segundo Pedro de Acuña, señor de Anguix, nieto del I duque de Huete. Se unen así los Acuña de Buendía y de Huete, todos descendientes de Teresa Carrillo de Albornoz.

Padres de Juan de Acuña, VI conde de Buendía, señor de Anguix. Anguix pasa a los Acuña de Buendía desde su posesión en los Acuña de Huete por la madre de este VI conde de Buendía. Casa con Francisca de Aragón y Córdoba, fallecida 21 días después de su marido, hija de Álvaro de Córdoba, I señor de Valenzuela, segundón de la casa de los condes de Cabra, y de María de Aragón, dama portuguesa, hija de Leonor de Milán de los I condes de Albaida, sin hijos. Es el VI conde de Buendía padre natural de un hijo que se llama como él Juan de Acuña, I marqués de Vallecerrato en 1612. Sucesión en los marqueses de Vallecerrato.

Pedro de Acuña, nieto del I duque de Huete, señor de Anguix, casa en 1510 con Mariana de Padilla, hermana del comunero Juan de Padilla. Padres de María de Acuña y Padilla, señora de la villa de Anguix, y del mayorazgo de la línea del duque de Huete, casa en 1525 con Fadrique de Acuña, V conde de Buendía. Sobrina segunda de su marido. Es el V Buendía primo segundo de su suegro.

Hermana del VI titular es María de Acuña, VII condesa de Buendía desde 1592. Casa en 1547 con su primo Juan de Padilla Manrique- hijo de su prima hermana Luisa señora de Calatañazor-, VII conde consorte de Buendía, IV señor de Valdescaray, señor de Villoveta, Santa Gadea, Coruña, Calatañazor, Sotopalacios, Santurde, Zurraquín y Valgañón, hijo mayor de Antonio Manrique, III señor de Valdescaray, y de Luisa de Padilla, señora de Calatañazor, Coruña del Conde y Santa Gadea, hija de Antonio de Padilla, señor de Calatañazor, Coruña del Conde y Santa Gadea, y de Inés Enríquez de Acuña de los II condes de Buendía.

Padres de Luisa de Padilla y Manrique, VIII condesa de Buendía, que casa con Martín de Padilla y Manrique, V señor de Valdescaray, I conde de Santa Gadea, su tío- hermano del VII conde consorte de Buendía, su padre-, con sucesión los condes de Santa Gadea y Buendia y señorìos de estas Casas.
Hermana del IV señor de Valdescaray como del I conde de Santa Gadea es Angela Manrique que casa con su primo segundo Juan Alonso de Múgica y Butrón, XII señor de Butrón, señor de Mújica y Aramayona con sucesión, los condes de Aramayona y duques de Ciudad Real. La XI duquesa de Ciudad Real casa en 1878 con el XVI duque de Medinaceli. Mencia, hermana del III conde Buendía había casado con el X señor de Butrón. Tambien es hermana de los anteriores Isabel Manrique de Padilla que casa con Juan de Mendoza y Luna, II marqués de Castil de Bayuela y Montes Claros, señor de Colmenar, con sucesión, los marqueses de Castil de Bayuela.
Hermana del II conde de Buendía es Leonor de Acuña que casa con Pedro Manrique, II conde de Paredes de Nava, con sucesión los condes de Paredes de Nava. Teresa es también madre de Gómez Carrillo de Acuña, señor de Jadraque. Casa en 1434 con María de Castilla, señora de las villas de Miedes y Mandayona, hija de Diego de Castilla, hijo natural de Pedro I "el Cruel", y de Isabel de Salazar, hija de Gonzalo García de Salazar, alcaide de Peñaflor y y de Curiel, con sucesión, los marqueses de Caracena. En 1434, Juan II , separa de la tierra de Atienza a Jadraque, Mandayona y Miedes. Da Mandayona y Miedes en dote a María de Castilla, que casaba con Gómez Carrillo, que había recibido Jadraque. De Alonso Carrillo, Protonotario Apostólico, Obispo de Sigüenza, del Consejo de los Reyes Juan I, Enrique IV y de los Reyes Católicos, Arzobispo de Toledo, Primado de las Españas, Canciller Mayor de Castilla, Virrey y Gobernador de Portugal. Padre de un hijo natural, con sucesión, los marqueses de Falces. De Lope Vázquez de Acuña, I duque de Huete desde 1474, conde de Viana de Modejar, señor de las villas de Azañón, Anguix, y mitad de Valtablado del Río ,de Viana, Castillejo, y Castil de Acuña, cabStg, comendador de las Casas de Mérida, prov León, del Consejo de los Reyes Católicos; fundó nuevo mayorazgo de sus bienes, fortaleza de Castil de Acuña en 1487, previa facultad Real dada en en 1486. Partidario, con su hermano el arzobispo de Toledo, de la Beltraneja, en el concierto de sumisión a los Reyes Católicos, tuvo que renunciar al ducado, entregando la ciudad a la Corona en 1476, recibiendo en cambio para solo su persona y sin el carácter de hereditario el cargo de Guarda mayor de la ciudad y toda su tierra, y el oficio de Camarero mayor de las Armas del Rey Católico. De Leonor de Acuña, señora de la mitad de Portilla, que casa en 1428 con Juan de Silva, I conde de Cifuentes, con sucesión, los condes de Cifuentes.

viernes, 7 de noviembre de 2008

El Sexmo del Campo.

El territorio de lo que fue el Sexmo del Campo de la Comunidad de Villa y Tierra de la Ciudad de Huete era a fines del siglo XII frontera con las tierras de dominio musulmán al localizarse al sur de la ciudad de Huete. Esta es una de las razones del interés por parte de Huete de repoblar esta parte de su territorio y así salvaguardar su retaguardia. Por ello se repuebla Carrascosa. El Beato Julián Zarzo Cuevas en su obra Relación de Pueblos del Obispado de Cuenca, donde recoge las Respuestas de los pueblos de este Obispado al Interrogatorio de las Relaciones Topográficas de Felipe II, nos podemos informar como en las Respuestas de Carrascosa del Campo al hablar del origen del nombre de Carrascosa se apuntan: “que en esta villa y su alrededor había muchas carrascas. El por qué se llama del campo es por razón que está situada en un sexmo de la ciudad de Huete, que se llama el sexmo del campo”.
La organización de las aldeas de un alfoz en sexmos tenía como finalidad la administración colectiva de los bienes comunales y sobre todo permitía a la cabeza de la Comunidad de Villa y Tierra, en este caso a Huete, una mejor administración en matería de tributos y su recaudación Al frente de cada sexmo se nombraba un sexmero; una de sus principales funciones consistía en recaudar, pero también eran quienes se encargaban de defender a la Tierra contra los atropellos que podían recibir de la ciudad. Su nombramiento correspondía a “los hombres buenos pecheros de la Comunidad de Villa y Tierra” de las aldeas del sexmo y no a la cabeza.
El Sexmo del Campo lo formaron las aldeas de Carrascosa, Villas Viejas, Fuente el Pez, Amasatrigo, Valdejudios, Villar del Águila, Torrejoncillo, Horcajada de la Torre, Valparaíso de Arriba, Valparaíso de Abajo, Olmedilla, Loranca, Villaverde y Palomares.Villas Viejas era en el siglo XVI, una dehesa de Huete. Fuente el pez ya existía en 1188 y estaba ocupada por los almohades. En el siglo XVI ya era un despoblado, según las Relaciones “la causa por qué se despobló no saben” y lo compra su lindera la villa de Palomares del Campo por l.500 ducados. La aldea de Amasatrigo era ya despoblado en 1236 ya era despoblado. En el siglo XVI pervive en la memoria de las gentes de los alrededores con leyendas sobre los amores entre cristianas y moros. Su término fue incorporado a Carrascosa del Campo y Olmedilla del Campo. Valdejudios estaba ya despoblado en el siglo XVI; su término fue incorporado a Carrascosa del Campo, por compra al rey Felipe II. Igualmente lo era Villaverde en el siglo XVI al igual que La Olmeda, Pulpón, Iglesia de San Pedro, Villalba del Campo, Torrejón y Villalpardo. Según las Relaciones Topográficas, en estos despoblados “tiene Carrascosa del Campo como es poner guardas y apreciadores de los daños de viñas y panes y cotos que en ellos tiene, el alcabala de qualquier suerte que en ellas se hicieren viene al cabeçon de esta villa, pero en lo demás eran un término común a la ciudad de Huete y a las demás villas y aldeas de la dicha ciudad". En la actualidad las tierras de estos despoblados están incorporados Carrascosa del Campo y Torrejoncillo del Rey.
Testimonio de la peligrosidad del sexmo del Campo son las atalayas o torres vigías, que popularmente se conocen como castillos. Los almohades, que entran en España en 1145, hicieron peligrosas incursiones por estas tierras en los años 1172 y 1197. Las torres o atalayas permitían, en primer lugar, vigilar, y después, comunicarse las aldeas entre sí e informar a Huete, como cabecera de Villa y Tierra, de los posibles movimientos del enemigo. Las Relaciones Topográficas de Felipe II, aportan bastante información, en este sentido, de la presencia de estas torres a lo largo y ancho del sexmo; así, en Carrascosa del Campo, en el siglo XVI, había restos de fortificaciones en Muela del Pulpón, Cerro del Castillo, Castillejo; incluso dentro de la misma villa donde uno de sus barrios se llamaba de El Castillo. Por otro lado, los términos actuales de los municipios que formaban el sexmo del Campo, están salpicados de topónimos que hacen referencia a este tipo de edificaciones: “Torrecilla” en Palomares del Campo; “La Atalaya” y “Los Torrejones” en Villar del Águila; “Cuarto de Torrecillas” en Villas Viejas; “Castillejo” y “Monte de Torres” en Carrascosa del Campo; “Torrejón” en Torrejoncillo del Rey; incluso los nombres de los municipios: Horcajada de la Torre y Torrejoncillo, son un ejemplo, en este sentido. Perviven restos de estas atalayas en el despoblado de Fuente el Pez, en el término actual de Palomares del Campo. Se trata de una torre de base cuadrada y pequeñas dimensiones, que pudo servir de refugio a los moradores de la aldea, pero sobre todo, se construyó como atalaya con funciones de vigilancia y comunicación con las otras torres ubicadas en los lugares más altos de las aldeas del sexmo y con la propia ciudad de Huete. Don Rafael de Ribas, cura de Palomares del Campo en 1787, nos dice que:“Dentro de su jurisdicción está el despoblado, llamado Fuente el Pez distante una legua de esta villa, y respecto de ella está del poniente; se llama Fuente el Pez por una fuente del contigua del mismo nombre, en la que se crían, buenos pezes, y varbos: sólo se advierte al presente, en este despoblado una fortaleza, ó atalaya vastante destrozada". Huete durante las invasiones almorávide y almohade, además de los castillos de Albaránez y Calatañazor (Cuevas de Velasco), dispuso de torres aisladas en las aldeas de su alfoz, donde se situaban puntos de vigilancia con el fin de alertar de posibles incursiones provenientes de Cuenca o Alarcón.
En los siglos XVI y XVII, debido a los excesivos gastos de la monarquía de los Austrias, la hacienda necesitaba de ingresos extraordinarios. Uno de los recursos fue la venta de los llamados “privilegios de villazgo”. Mediante los que a cambio de un precio se conseguía el título mediante el cual, determinado lugar sujeto a la jurisdicción de una unidad superior, villa o ciudad, alcanzaba jurisdicción propia, con la fórmula “villa de por sí e sobre sí”. Las villas y ciudades medievales, con amplios alfoces, comenzaron a sufrir las consecuencias de la política regia de enajenación de términos y lugares. Los grandes concejos castellanos aparecían a los ojos de los reyes como campo idóneo de operación y recomposición de las exiguas arcas de la hacienda real. Parece ser que hubo un importante número de localidades que buscaron, a mediados del siglo XVI, eximirse de las villas y ciudades de que dependían y hacerse villas, es decir, obtener el derecho a nombrar sus propias justicias, administrar sus bienes, tener y acotar un término propio, aunque a veces se conservará la comunidad de montes y pastos, encabezar y repartir los impuestos y salir, en fin, de un estado de tutela para gozar de amplia autonomía municipal. La tendencia a la autonomía se generaliza cuando ciertas aldeas comienzan a prosperar económica y demográficamente. Este crecimiento demográfico les va a permitir negociar la carta de villazgo. Contribuye también, a que las aldeas soliciten su carta de villazgo, el auge de linajes poderosos dentro de estas aldeas; estos linajes van a potenciar la separación entre la villa y la aldea. El considerable crecimiento de las poblaciones y los recursos en el siglo XVI, se traduce en el máximo desarrollo de los villazgos. Conseguir una carta de villazgo suponía una cantidad considerable de dinero tanto en gastos visibles como en gestiones menos formales. Si no se les dio más impulso a las emancipaciones, fue debido a las reclamaciones en las Cortes de las principales ciudades que veían dañados sus intereses. Las de 1563 solicitaron poder recobrar los lugares eximidos pagando lo que estos hubieran dado por su exención. Las de 1566 se quejaban de que los pueblos exentados alteraban la comunidad de pastos. Las de 1570 volvían a pedir que no se eximiesen lugares. Las razones alegadas eran que tales exenciones las promovían los particulares más ricos de las aldeas, que esperaban sacar más provecho de la nueva situación, acaparando cargos e influencias, para lo cual no dudaban en imponer pesadas cargas de censos a sus vecinos. El descenso demográfico de algunas ciudades castellanas como las Toledo, Cuenca, Segovia, Talavera de la Reina en el primer tercio del siglo XVII, puede deberse, entre otras causas, a la emigración de muchas familias hacia las villas eximidas. La Corona, no por favorecer a los lugares, sino por allegar recursos, hizo caso omiso de las peticiones de las Cortes, y mientras duraron las ventas de vasallos se ofreció a los lugares una oportunidad de obtener su autonomía Formalmente, para exentarse una aldea de su antigua jurisdicción, se solía hacer una petición por un vecino de la aldea o lugar interesado, se mandaba cédula al corregidor para que fuese al lugar, reuniese concejo abierto y los vecinos alegasen cuanto quisiesen sobre la utilidad o daño que pudiera seguirse de la medida. Las peticiones se fundaban en agravios recibidos de la cabeza de la jurisdicción tales como distancia a ésta, que hacía incómodos los desplazamientos y la buena administración de justicia, aumento de la riqueza y vecindario.
En el sexmo del Campo, a fines del siglo XVI, sólo se mantienen como aldeas dependientes de Huete Villar del Aguila, Loranca que en 1639 será vendida a Pedro Piñar Castillo y anulada su compra por no poder satisfacer el comprador la cantidad en que le fue vendida. Carrascosa del Campo, Horcajada de la Torre, Torrejoncillo del Rey, Olmedilla del Campo, Palomares del Campo, Valparaíso de Arriba y Abajo, se convierten en villas eximidas entre 1537 y 1555. La ciudad se opondrá a estas exenciones mediante pleitos costosos que no evitarán la desmembración. Según las citadas Relaciones Topográficas, todavía en 1578 existe un pleito entre Huete y las villas eximidas, estas últimas unidas y representadas por el Procurador de Villas Eximidas, Miguel de Saceda, vecino de Palomares del Campo.




miércoles, 19 de junio de 2013

Ruinas de la Ermita y castillo de San Miguel. Palomares del Campo. Cuenca




Vistas de la tierras de Palomares desde el camino por el que llegamos a las Ruinas. Estaría por estas tierras, ahora conocidas como Hoya de la Merced, la aldea de Fuente el Pez. Cortando las tierras que se ven en arado la vegetación nos avisa de los cursos de agua que por aquí discurrían.


La familia Alarcón fue protectora y benefactora de la villa de Palomares del Campo. Don Fernando de Alarcón, hijo de Hernando de Alarcón, tiene un papel destacado en el proceso de obtención del Privilegio de Villazgo.
Obtenido el 27 de marzo 1553, por el que la villa de Palomares se eximió de la ciudad de Huete. También tiene destacado papel en la compra por parte del concejo del término de Fuente el Pez en 1559.
Cuando en la primera década del siglo XVII se construyó la torre de la nueva iglesia, en señal de reconocimiento y en su honor, se puso el escudo de los Alarcón en ella.
Para un retablo de la capilla de los Alarcón en la iglesia de Palomares Juan Gómez, padre de Juan Gómez de Mora, pinta la Imposición de la casulla de San Ildefonso. También trabaja en una caja para guardar una imagen de San Miguel para su ermita. El retablo de San Roque de la iglesia de palomares es obra de Martin Gómez, hermano de Juan.
Juan Gómez se trasladó de Cuenca a Madrid en 1592, y falleció cinco años después. 
Don Fernando de Alarcón (1510-1582), hijo del I marqués de Valle Siciliana, Don Hernando de Alarcón( 1466-1540), tuvo su espacio reservado en la iglesia que se estaba construyendo para hacer una capilla, con su correspondiente panteón con el fin de poder trasladar los restos mortales de su padre desde Italia a Palomares del Campo.
Aunque ni su padre, que murió en 1540, ni él en 1582, fueron enterrados en la capilla. Don Fernando fue enterrado en la iglesia parroquial de Valera de Arriba.
Don Fernando de Alarcón, comendador de la orden de San Juan y Galio de la misma, fue señor de la villa de El Viso, de la comarca de las Arenas en el reino de Toledo.
Hernando de Alarcón Mendoza y Llanes, Salazar y Santoyo, I marqués de Valle Siciliana, capitán general de las armas imperiales en Carlos V, y lugarteniente de este emperador así como capitán general de todos los ejércitos, en las provincias italianas. Fundó largo mayorazgo sobre sus bienes en Nápoles y Palomares de Huete, hoy Palomares de Campo


La villa de Palomares del Campo, a traves de su concejo, va a mantener, a lo largo del siglo XVI y XVII una relación clientelar con miembros destacados de la poderosa familia Alarcón, naturales de la villa, que están ocupando puestos importantes en la administración.

Los Alarcón de Palomares del Campo se proclaman como descendientes directos de Fernán Martinez de Ceballos, capitán destacado de los ejercitos de Alfonso VIII en la conquista de Alarcón (1178) que gracias a sus méritos en la toma de esta fortaleza queda nombrado alcaide de ella y pudo cambiar por un privilegio real el apellido Ceballos por el de Alarcón, y de Martín Ruiz de Alarcón, cuarto señor de Valverde.

En el testamento que el 7 de junio de 1622 hizo su madre Catalina de Covarrubias, yo, doña Catalina de Cobarrubias y Leiba Biuda de don Diego Fernando Ruiz de Alarcon mi señor y marido que sancta gloria aya que fue del consejo supremo de su magestad y señor de las villas de Sancta María del Campo, Valera de Arriva, Poveda, Pajarilla y La Torre de que soy señora estando enferma en la cama y en mi juicio y entendimiento natural conociendo lo que beo y entiendo lo que me dizen [...]. Declaro por mis hijos légitimos y de el dicho Don Diego Fernando Ruiz de Alarcón mi señor al dicho don Fernando Ruiz de Alarcón cauallero de la dicha orden de Santiago y al dicho don Francisco de Alarcón Maestrescuela dignidad y canónigo de la Sancta Iglesia de Cuenca.


En las Relaciones Topográficas de fines del siglo XVI de Palomares se dice que ,  en esta villa hay fecha en la iglesia de ella una muy buena capilla, y que ha funddado y ha dotado Gabriel Ramí­rez, vecino de esta villa, e hijo de vecino de ella, y que es público ser pariente de don Diego Ramírez, obispo que fue de Cuenca, y que ha servido mucho a S.M. en las guerras de Indias y otras partes, y es casado con doña María de Alarcón, pariente del señor de Alarcón, y que tiene en su capilla cerrada las armas de los Alarcones e del obispo de Cuenca don Diego Ramí­rez y a la puerta de su casa. 

La presencia de Juan de Anch­a en la villa, junto a sus hermanos Martí­n y Bartolome, entre 1568 y 1585, está bien documentada. De origen vizcaíno, los tres hermanos aparecen vinculados a la construcción de la iglesia de Palomares del Campo y a las capillas de las familias Alarcón y Ramí­rez de Arellano, que se construyen al compás de las obras.

Gaspar Rosillo de Vera, siendo pechero, en 1602 obtuvo ejecutoria de hidalgo; su estrategia matrimonial le llevó a casarse con Marí­a Rami­rez de Alarcón, hija de Gabriel Ramí­rez de Arellano y doña Marí­a de Alarcón, y única heredera del mayorazgo fundado por sus padres.

Bartolomé de Ancha y sus sucesores. Este personaje pertenece a una saga de arquitectos y maestros de canterí­a de origen vizcaíno, afincados en el siglo XVI en Palomares del Campo. Hijo de Juan de Ancha.

En el siglo XIII, el infante don Juan Manuel en su Libro de la Caza cuenta como estas tierras eran grandes humedales buenos para la caza de ánades.


se procuraba que en la confluencia de los dos ríos, Gigüela y Jualón, en Fuente el Pez, se  hiciese la limpieza y las obras oportunas con el fin de que las heredades que los vecinos tenían en la vega no se viesen inundadas,   

Habia inquietud y preocupación cuando la ciudad de Huete, en la dehesa de Villas Viejas situada aguas abajo, no hacía las palerías oportunas. La falta de limpieza del río, haría peligrar las  heredades de Palomares del Campo en caso de lluvias torrenciales.

También era objeto de atención los dos ríos que discurrían por los términos: Gigüela y  Jualón.........algunos tramos del río era necesario limpiarlos para que el agua tuviese más corriente y así poder aprovechar mejor las instalaciones de molinos de agua y batanes y, lo que es más importante, que las tierras de los labradores no sufriesen inundaciones en las zonas de vega.

El concejo gastaba periódicamente fondos de propios para su limpieza; hay que tener en cuenta que en la margen derecha del río Jualón estaba ubicado el molino del concejo. Prácticamente todo lo años era necesario la limpieza del caz para que el agua corriese con suficiente fuerza para moler.

Aunque en el término de Fuente el Pez había una amplia vega, surcada por los ríos Gigüela y Jualón, no se puso en funcionamiento ningún sistema de riego que aumentara los rendimientos. La única preocupación del concejo, en este sentido, se centraba en tener limpios los ríos “para dar corriente a la bega de fuente el pez, jurisdizion desta villa”, con el fin de  que , cuando lloviese abundantemente, los ríos no se desbordasen e inundaran las heredades de los vecinos. Con este fin se practicaron algunas obras de drenaje.

El aroyo de villalva nasce sobre loranca cae en la grant laguna de fuente el pez cabo el castiello.

Se refiere don Juan Manuel el que ahora llamamos arroyo de La Vega 

Cien metros mas allá del Kilómetro 14 de la carretera de Carrascosa a Palomares sale el camino que nos lleva hasta las ruinas de la ermita de San Miguel y a tierras donde estuvo la aldea de Fuente el Pez. 

A los pies del monticulo donde están las ruinas de la ermita discurren tres cursos de agua, la acequia de la Fuente Grande, antes Fuente del Pez que se prolonga en el Caz de Quintanares que toma sus aguas del río Cigüela ya cerca de Torrejoncillo del Rey,  siguiendo ambos un curso paralelo. Junto a sus cauces está la ermita de Los Urbanos, a unos 3 kilómetros de los parajes de San Miguel y Fuente el Pez si vamos campo a través.

Con curso paralelo a la acequia de la Fuente Grande y al Cigüela descurre el llamado Arroyo de Enmedio por discurrir entre estos.




Et la primera grúa que mataron  fué entre Palomares et Bumanos, cabo un arroyo que dicen Xuheron. Es el Jualón que va al Cigüela mas abajo de Urbanos y nace en Villar del Águila, el Villar del Puerto que se cita

 Xuheron nasce sobre Villar del Puerto et entra en Xuhela, deyuso de Burbanos.

Un puente romano permite el paso del Cigüela en Urbanos



Ruinas del castillo de San Miguel


Despoblado de Fuente el Pez

Las ruinas de la ermita y del castillo se sitúan en lo que fue el despoblado de Fuente el Pez. 

Estaba este asentamiento junto al río Valparaíso que ya próximo a desaguar en el Valdejudios recibe el nombre de río de Las Lagunas. 

En las inmediaciones  de Fuente el Pez estaba la aldea de Valdejudios y las llamadas Casas de Villava-en la actualidad se pueden ver junto a las ruinas de estas Casas la explotación agrícola llamada casas de Villava- Perea-, situada en tierras por las que pasa el canal de Valdejudios del trasvase Tajo- Segura.


Don Rafael de Rivas en 1787, en las respuestas que envía a Tomás López, al
hablar de Fuente el Pez, señala: “también hay una ermita advocacicón a San Miguel Arcangel maltratada y 
ultrajada en el año 1706 por el exercito del archiduque Carlos en los días 12, 13 y 14 del mes de septiembre 
en cuyos días hizo mansión el referido exercito en este término; los utrages que padecio dho. santuario fueron que después de haver quemado las puertas, y techumbres de la ermita; cortaron la caveza a la Imagen 
del sto. Arcangel, orejas y narices, rodaron con ella, como si fuera una bola.

En Palomares, 

“en el año de 1706 por los días doze, treze y catorze de septiembre estubo acampado el exercito del señor archiduque en el término y jurisdicción de la dicha villa de Palomares que se componía en 
gran parte de ingleses, y olandeses, por desgracia de dicha villa la saquearon en los dichos tres días llevándose granos y alaxas y ropas y quanto hubo en dicha villa quemando diferentes cassas como hicieron a la de 
mi parte, desnudando quantos encontravan asta con los eclesiásticos, y de el dicho sasqueo no se reservo la 
iglesia [...], llevándose cinco mil y doscientos y tantas cabezas de ganado, cient treinta y nueve cavallerías 
de menor y venite y tes de mayor y quince reses de vacuno [...], maltratando de obra y de palabra a todos los 
vecinos [...] y al terzer día que fue quando levantaron el campo pasando todo el exercito por esta villa pegaron fuego a veinte y una casas de las quales se asolaron las zinco y las demás quedaron quasi in avitables”.


Hubo en la Ermita una talla de San Miguel metida en una caja hecha en el año 1589.

Se paga por la imagen 40 ducados al escultor Alonso Serrano y a Quilez Moreno pintor y estofador de la caja 97 ducados y a  y Juan Gómez por las pinturas que hace en las puertas de la caja 400 reales.


Los Gómez: una dinastía de pintores del Renacimiento.  Pedro Miguel Ibáñez Martínez


Fondo documental del Archivo Municipal de Palomares del Campo


Ruinas de la Ermita






Conjunto de la ermita y el castillo de San Miguel









Torrejoncillo del Rey desde San Miguel.



Al fondo el Trasvase Tajo- Segura que pasa sobre el río Cigüela-Gigüela-

Desde 1559 existía el término de Fuente el Pez, perteneciente a Palomares que, si bien se había agregado al término de la villa tras desgajarse mediante compra del antiguo alfoz de Huete, siguió administrándose como un término independiente.


En los diezmos que recibía la iglesia en el siglo XVIII, todavía Fuente el Pez seguía apareciendo como un término independiente y los vecinos declaraban los frutos cogidos en él con independencia de los  cogidos en el término de la villa.