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viernes, 3 de febrero de 2012

"Las Mona Lisas".





A veces la obra ha estado expuesta en sus salas, pero desde hace un tiempo permanece en los talleres de restauración del Prado. 


No se sabe a ciencia cierta cómo ni cuándo se incorporó este cuadro a las colecciones reales, pero sí se cree que ya aparecía en el inventario del Alcázar de Madrid de 1666.





Los repintes oscuros del fondo de la obra del Prado posiblemente sean del siglo XVIII.


Con los trabajos del Prado ha quedado al descubierto el paisaje del fondo. Se aprecia con mucha mayor nitidez que en el original del Louvre, lo cual nos proporciona una información valiosísima. También son más nítidos detalles del vestido de la propia modelo. Tanto el formato como el soporte de la copia del Prado son similares a los de la obra de Da Vinci.






Dos pintores que estuvieron en el taller de Leonardo da Vinci: Fernando Yáñez y Fernando de Llanos. Los Hernandos.

«Ferrando Spagnolo, pittore». Colaboró con Leonardo en la «Batalla de Anghiari».

Fernando Llanos,  sólo dos meses más tarde de haber cobrado de la catedral de Valencia por la pintura del retablo de los Santos Médicos consta un nuevo pago, pero asociado ahora a Fernando Yáñez de la Almedina. 

El estilo leonardesco que se manifiesta en la obra de ambos pintores ha permitido ponerlos en relación con otras noticias documentales de abril y agosto de 1505 en que se menciona a un «Fernando Spagnuolo, dipintore» trabajando en Florencia junto con Leonardo da Vinci en las pinturas de la Gran Sala del Consejo de la Señoría, donde Leonardo se encontraba ocupado en el mural de La batalla de Anghiari:
A Ferrando Spagnolo, dipintore, per dipinguere con Lionardo da Vinci nella sala del consiglio florine 5 larghi e a Thomaso di Giovane Merini, su garzone per macinare e colori, florini 1 in oro.
No es posible, sin embargo, determinar a cuál de los dos Fernandos hacen referencia dichos documentos, existiendo tesis favorables a cada uno de ellos.
Para trazar la biografía de Fernando Yáñez no se cuenta con ningún dato documental seguro anterior a septiembre de 1506, cuando cobra de la catedral de Valencia veinte libras a cuenta de las pinturas para el retablo de los Santos Médicos, que tiene a su cargo en unión con Fernando Llanos.
El estilo leonardesco que se manifiesta en la Epifanía de la capilla de los Caballeros de la catedral de Cuenca, de la que Antonio Ponz, cuando todavía se desconocía su autoría, escribió que si no era de Leonardo da Vinci había de ser «de algún célebre hombre de los que iban a estudiar su obra a Florencia», así como en las pinturas para las puertas del retablo de la catedral de Valencia, ejecutadas en colaboración con Fernando Llanos, ha llevado a ponerlo en relación con otras noticias documentales de abril y agosto de 1505 en que se menciona a un «Ferrando Spagnuolo, dipintore» trabajando en Florencia junto con Leonardo en las pinturas de la Gran Sala del Consejo de la Señoría, donde Leonardo se encontraba ocupado en el mural de La batalla de Anghiari.
Los Hernandos: pintores hispanos del entorno de Leonardo, catálogo de la exposición, Museo de Bellas Artes de Valencia, 1998.
Ibáñez Martínez, Pedro Miguel, Fernando Yáñez de Almedina (La incógnita Yáñez), Cuenca, 1999,


Fernando Yáñez de Almedina. Santa Catalina, hacia 1510, Madrid, Museo del Prado.
Considerada como una reencarnación de la Gioconda aunque vestida con telas moriscas. Al volver de Italia, hacia 1506, Yáñez se instaló en Valencia, donde trabajó con otro pintor de formación italiana, Fernando de los Llanos; trabajó después en Barcelona y en Cuenca, y en esta última ciudad se pierde su rastro.
 
 

La escuela conquense de Fernando Yáñez de la Almedina


 

Las puertas del retablo de la catedral de Valencia, contratadas el 1 de marzo de 1507 por "Fernando de Llanos" y "Fernando de l’Almedina", constituyen el punto de partida de los estudios sobre ambos pintores, subrayándose la filiación leonardesca de sus tablas y, consecuentemente, la introducción en Valencia de esquemas y tipos propios de Leonardo. Delimitar la parte de esas tablas que corresponde a cada uno ha resultado, sin embargo, problemática, no existiendo acuerdo unánime en las atribuciones avanzadas hasta la fecha.


Pentecostés (h. 1507- 1510), catedral de Valencia, puertas del retablo mayor.   

jueves, 2 de febrero de 2012

Rodrigo Gil de Hontañón.

Nació en 1505 en Rascafría, en una familia dedicada a la Arquitectura y la construcción con origen en Cantabria. Era hijo del cantero cántabro Juan Gil de Hontañón y hermano de Juan Gil de Hontañón, el Mozo, aunque Rodrigo sobresalió con respecto a los anteriores. Muere en 1577.

Rodrigo aprendió el oficio de su progenitor, el arquitecto Juan Gil de Hontañón. De él recibió las habilidades propias de la tradición gótica, expresadas en una trayectoria conjunta que incluye conjuntos como los de la Catedral de Valladolid (1527). Desde 1533, Gil de Hontañón ejerce su profesión en solitario. De esa fecha es la Colegiata de Santa María, construida en Villafranca del Bierzo.

Cuatro años después, se traslada a Santiago de Compostela, y allí participa en la edificación de la Catedral, para la que diseña las fachadas que dan a la Plaza de las Platerías. Poco después, precedido ya por una notable fama, interviene en los proyectos que condujeron a la construcción de las catedrales segoviana y salmantina. Instalado en Salamanca, Gil de Hontañón comparte con fray Martín de Santiago los trabajos arquitectónicos del Palacio de Monterrey.
 
A su etapa de madurez, cada vez más próxima al estilo herreriano, pertenecen otras dos notables creaciones, la catedral de Plasencia y la Iglesia jesuítica de San Luis, situada en Villagarcía de Campos, Valladolid.


Trabajó en sus primeros años con su padre con el que colaboró en obras como la Catedral de Valladolid en 1527. En 1533 realizó su primera obra individual, la Colegiata de Santa María, en Villafranca del Bierzo, con una decoración propia del plateresco. Sucedió a su padre en 1526, en la dirección de las obras de la Catedral de Segovia, de la que fue maestro mayor, y asimismo lo fue de la Catedral Nueva de Salamanca a partir de 1538.

Su importancia, sin embargo, se la debe a la Arquitectura civil. Realizó el Palacio de Monterrey de Salamanca, con soberbia fachada plateresca en la que se intensifica el ornamento escultórico en los cuerpos superiores rematada en crestería. También realizó el Palacio de los Guzmanes, en León (1559-1566), similar, aunque un tanto más sobrio, al Palacio de Monterrey.

Su obra más conocida es la fachada del Colegio Mayor de San Ildefonso, actualmente sede de la Universidad de Alcalá de Henares, (1551-1553), estructurada en tres zonas horizontales: la superior, que cuenta con una galería corrida articulada por columnas rematadas en pináculos, y las dos inferiores, más desnudas, donde se abren huecos estandarte platerescos de gran plasticidad. Aqui también trabaja en la que ahora es conocida como Capilla del Oidor.

Entre sus obras destacan numerosas iglesias en diversas provincias, como la iglesia de Santiago en Medina de Rioseco, la iglesia de Santiago de Cáceres, la iglesia de San Julián en Toro, la iglesia de San Sebastián en Villacastín y obras en la Catedral Nueva de Plasencia , Catedral de Ciudad Rodrigo y en el claustro de la de Catedral de Santiago de Compostela.


Trabaja en la Mota del Marqués, Valladolid, al servicio de los Ulloa y del comendador de la orden de los Caballeros Teutones,  Constantino del Castillo, dean de la catedral de Cuenca.

Las teorías de este prolífico autor se recogieron en el texto Compendio de architectura y Simetría de los templos del salmantino Simón García, maestro mayor entre 1667 y 1703 de la Catedral Nueva de Salamanca. Se atribuyen a Gil de Hontañón los primeros seis capítulos.

Esteban Jamete.


Esteban Jamete o Xamete, Etienne Jamet.
Fue uno de los mejores artistas que trabajaron en España en la primera mitad del siglo XVI.

Hacia el año 1537 ejecutó, por encargo del arquitecto Alonso Covarrubias, los remates o candelabros de la portada de la capilla de la torre en la santa iglesia de Toledo. Con Bernardino Bonifacio y otros trabajó en 1539 en los adornos de la pared del crucero de la misma Catedral que está a espaldas de la fachada de los leones

 Su obra maestra es la portada del claustro de la Catedral de Cuenca, El Arco de Jamete, dentro del mismo templo, en uno de los cruceros, tanto por su magnitud cuanto por los primores de su adorno. Dicha obra fue costeada por el obispo Sebastián Ramírez, enamorado del arte y gran protector de artistas, por los años 1546 al 1550, según consta en unas tarjetas enlazadas entre los adornos de la misma portada.
Otras obras realizó Xamete en dicha Catedral, según consta en el libro de fábrica de este templo, en el que figuran partidas que se le entregaron por un diseño de monumento de Semana Santa y a cuenta del retablo de San Mateo y San Lorenzo y por ser del mismo estilo y época, así en escultura como en arquitectura, se infiere que debe ser obra suya también el retablo de San Fabián y San Sebastián.
Se sigue contra él un Proceso Inquisitorial. 

Esteban Jamete,  Etienne Jamet o Chamet. (1515 - 1565). Nace en Orleans, Francia, aunque desarrollo la mayor parte de su actividad en España.
En 1557, estando en Cuenca, fue detenido por la Inquisición y sometido a proceso por hereje, apóstata, factor y encubridor de herejes. En este enlace podemos ver el muy interesante documento de la ficha de su proceso inquisitorial.

Entre los que declararon a su favor se encontraba su amigo el escultor - entallador Pedro de Villadiego. Falleció mientras realizaba trabajos en Alarcón,  Cuenca. Suya es la portada y, probablemente, el retablo de la iglesia parroquial de Santa María del Campo. Residió en el Pueblo conquense de Castillo de Garcimuñoz.

Se conoce su estancia ya en España en 1535, en Medina del Campo trabajando en el Palacio de las Dueñas con diversas obras escultóricas. Después trabajará en Valladolid, León, Madrid y Úbeda (1541-1544), lugar donde desarrolló su mejor labor en la Iglesia Sacra Capilla del Salvador y muchas otras edificaciones en colaboración con el arquitecto Andrés de Vandelvira, y Toledo, en cuya Catedral realizará trabajos en la sillería del coro. 

Hacia 1545 se establece en Cuenca y trabaja en su catedral. Esculpe el trascoro, la portada de la Capilla de Santa Elena y, sobre todo, la portada de acceso al claustro, conocida como Arco de Jamete (1545-1550), una de las obras maestras del Renacimiento español.


Capilla de la Asunción de Maria. Santiago de los Españoles. Roma.


Gaspar Becerra Padilla fue pintor, escultor y arquitecto nacido en Baeza, hacia 1520. Muere en Madrid en  1568.
Estudió en Roma, donde recibió una gran influencia del pintor Miguel Ángel, probablemente fue su discípulo.  
Muy joven se trasladó a Roma, donde se formó como pintor. Colaboró con Vasari en la decoración de los techos de la Cancillería y posteriormente con Daniele da Volterra en la iglesia de la Trinità dei Monti (capilla Lucrecia della Rovere). El contacto con estos y otros pintores manieristas, así como el estudio de los dibujos de Miguel Ángel, hicieron que su obra sentase las bases del romanismo en las escuelas del norte peninsular durante el último tercio del siglo XVI.
Se ha supuesto que realizó dibujos para el tratado anatómico del médico Juan Valverde Historia de la composición del cuerpo humano, publicado en Roma en 1556. No obstante, recientes estudios adjudican esos dibujos a Nicólas Béatrizet.
Trabajó con Vasari en la decoración de la Sala de los Cien Días del Palacio de la Cancillería entre 1545 y 1546. 

También realizó diversas placas anatómicas para la Historia de la composición del cuerpo humano publicada en 1556 en Roma por Juan de Valverde.
Regresó a España hacia 1556 y se estableció en Zaragoza. Al poco tiempo fue contratado por el rey Felipe II y decoró con frescos muchas de las salas de sus palacios en Madrid de El Pardo y el Alcázar. 
Tras residir durante veinte años en Roma, regresó a España en 1556, un año después se encontraba en Zaragoza y en 1558 se declaró vecino de Valladolid, donde recibió el encargo del retablo mayor de la catedral de Astorga, una de sus principales obras. En 1562f ue nombrado pintor de corte de Felipe II, por lo que se trasladó a Madrid. Allí trabajó en el fresco de Perseo y las Gorgonas de la Torre de la Reina del Palacio Real de El Pardo, y pintó otros en el Alcázar de Madrid, no conservados. Murió en Madrid el 23 de enero de 1568
En 1563 fue nombrado Pintor de la Corte. Además pintó altares en muchas iglesias, la mayoría de los cuales han sido destruidos. 
Retablo Mayor del monasterio de las Descalzas Reales en 1565, destruido por un incendio en 1862. Se lo conoce por el dibujo arquitectónico conservado en la Biblioteca Nacional de España.
Frescos para el techo de una de las torres del Palacio de El Pardo.

En el Monte de El Pardo, que se extiende al norte de Madrid con casi 16.000 hectáreas de bosque, está ubicado el Palacio de la Zarzuela, residencia de Sus Majestades los Reyes de España. 

Desde la Edad Media, este monte que aún hoy conserva una gran riqueza ecológica, era utilizado por los reyes castellanos, y a través de los siglos, se desarrolló un pequeño núcleo urbano en el que destacan la Casita del Príncipe y los conventos de las Concepcionistas Franciscanas y el de los Capuchinos, fundado por Felipe III. En éste se conservan notables obras de arte como el Cristo Yacente, escultura de Gregorio Hernández o la Virgen de los Ángeles, de Francisco de Rizi. 

Enrique IV, en la primera mitad del siglo XV hizo construir un pequeño castillo, que Carlos I reedificó en 1553, y quedó terminado en 1558, ya durante el reinado de Felipe II. 

El Palacio de El Pardo heredó del castillo medieval su disposición general, con torres en los ángulos y rodeado por un foso. 

De la decoración interior del Palacio, de época de Felipe II, se conserva un techo pintado por Gaspar Becerra, y de Felipe III las pinturas como las realizadas por Carducho y Cabrera. 

La decoración interior del Palacio de El Pardo tiene como elemento protagonista los tapices, tejidos en la Real Fábrica de Madrid, según modelos de las composiciones pintadas por Bayeu, Castillo, y sobre todo por Goya, que para este Palacio efectuó cinco de sus series más conocidas. Entre las obras de arte conservadas destacan el Retrato de Isabel la Católica de Juan de Flandes y el Retrato de Don Juan José de Austria a caballo por Ribera, así como importantes piezas de mobiliario de los siglos XVIII y XIX. Desde el año 1983 ha sido adecuado como residencia de Jefes de Estado extranjeros en visita oficial.

Entre sus obras escultóricas más importantes se encuentran el retablo mayor de la catedral de Astorga (1558-1562) y el de las Reales Descalzas de Madrid (hacia 1563). De este último, incendiado en 1862, sólo se conservan los dibujos de su traza en la Biblioteca Nacional de España. También creó otro retablo para el convento de Santa Clara de Briviesca. Tuvo por ayudante a Juan de Ancheta en algunos trabajos.
En lo que respecta a la imaginería, ejecutó a instancias de la reina Isabel de Valois la imagen de la Soledad de la Victoria, primera talla con advocación a Nuestra Señora de la Soledad realizada en España, para el convento de la Victoria de Madrid, que fue tan imitada posteriormente por otros maestros castellanos. El convento fue desamortizado en el siglo XIX, y la imagen pasó a la Colegiata de San Isidro, que fue incendiada en 1936 al comenzar la Guerra Civil Española, desapareciendo la imagen.
También realizó un cristo yacente para las Descalzas Reales, y se le atribuye además la imagen del Cristo de la Flagelación de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León.



La presencia de Gaspar Becerra en Roma se documenta
gracias a su presencia en las reuniones de la congregación de San Lucas, primero en 1544 y luego en 1550, y
a la realización, entre este último año y 1551, de una custodia para la iglesia de Santiago de los Españoles.

Ya en diciembre de 1557 el andaluz se encontraba en Burgos, por lo que pasó al menos trece años trabajando
en la ciudad eterna '. Aportamos aquí el contrato que Gaspar Becerra acordó con Constantino del Castillo para
realizar su capilla, hoy destruida, en la iglesia de Santiago de los Españoles. Terminada por 
Giulio Mazzoni.


La iglesia de Santiago agrupaba a los personajes más notables de la colonia castellana en
Roma, y por tanto, era un importante foco de actividad para los artistas españoles en la ciudad.


En 1551 Constantino del Castillo, deán de Cuenca, arcediano de Játiva y refrendario pontificio,
fundó y dotó una capilla dedicada a la Asunción de María en la iglesia de Santiago de
los Españoles en Roma. La capilla, primera del lado de la epístola, fue alterada en 1878 y
destruida entre 1938 y 1940, cuando fue abatida la fachada y el tramo del edificio adyacente a
la Via della Sapienza, debido a las obras que transformaron esta calle en el actual Corso Rinascimento



miércoles, 1 de febrero de 2012

Orden de los Caballeros Teutones.


Don Constantino Castillo, comendador de Santa Maria de Castellanos, en la Mota, antes de  Toro y luego del Marqués en Valladolid, por su orden de los Caballeros Teutones. Era el Comendador de los Castillo señores en Cuenca de Hortizuela y el Palmero que en siglo XVIII emparentan con los Alvarez de Toledo de Cuenca, ya condes de Cervera y Vizcondes de La Parra.


Por Mota del Marqués pasa el CAMINO DE SANTIAGO DEL SURESTE, procedente de Alicante, Cartagena, Murcia, Valencia, Albacete, Toledo y Ávila.

El Camino de Santiago que une con Caravaca de la Cruz el templo de Compostela, pasa por Mota del Marqués.

Situada Mota del marqués en la comarca de los Montes Torozos y en el valle del río Bajoz.


Mota del Marques.

Destacan las ruinas del castillo, la Plaza Mayor muy amplia que se habilita como coso taurino. El palacio de los Ulloa, obra de Rodrigo Gil de Hontañón y de su hermano Juan.De los mismos es la iglesia de San Martín de 1540,  dedicada al obispo de Tours y patrono de Francia, de grandes proporciones, construido sobre otro del s. XIII. En su interior destaca la capilla mayor con una compleja bóveda de crucería estrellada de 36 claves. En su sacristía se guarda el Cristo de los Pobres, del siglo XII. 

En la fábrica de esta iglesia por Rodrigo Gil de Hontañón tuvo gran presencia por su aporte de fondos el comendador de la orden de los Caballero Teutones don Constantino del Castillo. 


Testamento y codicilo de Rodrigo Gil de Hontañón.

Item, mando que se cobre todo lo que pareciere debérseme de la obra de la iglesia de la villa de la Mata en la parroquia de S. Martin, conforme á las ejecutorias que sobre ello estan libradas por los señores presidente y oidores de la real cnancillería de Valladolid, y agora está pendiente en el real Consejo , de que mas digo que se tome en cuenta lo que pareciere haber yo recibido, ó mis aparejadores, ú otras personas con mi poder para gastar en la obra; y porque de presente, como está dicho, está pendiente en el Consejo real, donde estan presentadas las dichas ejecutorias y el testamento del dean de Cuenca D. Constantino del Castillo, en que manda que se me pague la dicha obra, ruego y pido por merced á los señores Rodrigo de Agustina, y Nicolas de Ribero, y Pedro de Abuitiz entiendan en la solicitud de este negocio para que se concluya, y se cobre lo que se me debe; y mando que se les pague de mis bienes su trabajo y solicitud; y al dicho Pedro de Abuitiz que se le pague su trabajo y solicitud que pusiere en este pleito; y cobrándose la cantidad que del dicho pleito resultare, quiero yes mi voluntad que al dicho Pedro de Abuitiz se le den doscientos ducados por su trabajo.

La iglesia del Salvador, fue la primitiva del lugar y llevaba el nombre de San Juan (Sancti Joannis Santibáñez), se encuentra a los pies del castillo en ruinas. 

La ermita del Humilladero, fue la primitiva parroquia de la Encomienda, fue levantada por los cofrades de la Vera Cruz en el año 1526, delante de la puerta de entrada hay una cruz de piedra donada en 1647 por Antonio de Río y Catalina Martín. 

La ermita de Nuestra Señora de los Castellanos, esta la mando construir el último Comendador don Constantino del Castillo en el lugar de la antigua Encomienda, Convento o Preceptoria de Santa María de los Castellanos. Es del siglo. XVI. Es de sillería, y en su interior destaca el artesonado mudéjar y el símbolo de la Cruz de los Caballeros Teutónicos, grabado a los pies sobre piedra. Sobre la ermita y su Virgen existe la siguiente leyenda:
 
"Persiguiendo el conde Fernán González y los suyos, (en el s. X), a los restos del ejercito del Califa de Córdoba, llegaron estos a la Mota y allí hizo un alto con su gente. Hallando un santuario en ruinas mandó colocar en él el estandarte de Nuestra Señora y ofreció componer a su costa el Santuario y mandar hacer una imagen de la Virgen; el pueblo la invocó con el nombre de "Castellanos", que era el de la familia del Conde y también el de los naturales de aquel reino".
 
Tuvo hospital de peregrinos, en 1750 se dice: "Hospital para cuidar enfermos y recoger pobres y pasajeros, sin renta propia, vive de limosnas". 


Orden de los Caballeros Teutónicos.

En el año 1191 se instituyó la órden militar y hospitalaria de los caballeros Teutónicos, antes llamada de Nuestra Señora del Monte Sion. 

Su fundación se debió á la nobleza alemana que había servido en las guerras de Tierra Santa contra Saladino al mando de Federico

Su indumentaria era un hábito blanco y sobre él una cruz negra de ocho puntas, la cual traian tambien en su estandarte. 

Veinte cuatro caballeros y siete presbíteros fueron los primeros que recibieron el hábito de esta órden militar. 

La divisa y armas de la órden fueron despues, sobre campo de plata, una cruz negra recta, aumentándola con una cruz pequeña de oro en el medio, coronaba el águila imperial. Cada una de las cuatro puntas de la cruz terminaba en flores de lis.

Con varios miembros de esta órden de fundó despues la que se denominó Porta-Espada. Cuando Alberto de Brandeburgo, gran maestre de los caballeros Teutónicos, dejó la religion católica para seguir la luterana, se separaron los caballeros Porta-Espada en el año 1525. Fué abolida esta órden en 1561 por querer el gran maestre Golhorio de Ketter seguir a los luteranos.

En España los caballeros Teutónicos tuvieron  una encomienda en Castilla, en la villa de la Mota de Toro; aun se conservan restos de la ermita de Santa Maria de Castellanos, que fué iglesia principal, y dávase al comendador el título de preceptor ó comendador de Santa María de Castellanos. Asi nombró el Ponfice Pablo IV a  don Constantino del Castillo, dean de Cuenca y con capilla en la Catedral dedicada a Santa Helena y encargada a Esteban Jamete, en la bula que le dirigió en el año 1556 para regir y arreglar unas capellanías y beneficios en la denominada iglesia.



Reja de acceso a la capilla de Santa Elena. Concedida al Comendador en 1532. Se llama también del Cantor o de los Apóstoles. La presencia de Santa Helena también la encontramos en la capilla de la Asunción del Comendador en la iglesia romana de Santiago de los Españoles.


En Cuenca, el convento de las Angélicas fue fundado por el comendador Constantino del Castillo en 1561 y conserva una portada gótica con grandes dovelas, perteneciente a un edificio más antiguo. Unida a la anterior por una tribuna está la iglesia de San Nicolás de Bari, templo de una nave, con torre cuadrada y planteamiento constructivo renacentista.   De las  obras de Las Angélicas quedó encargado un sobrino de don Constantino, Juan Antonio Castillo, también deán de Cuenca. 


En Roma funda la capilla de la Asunción en la iglesia de Santiago de los Españoles.
 

Si quieres conocer más de Cuenca y del resto de la ciudades españolas, Gran Enciclopedia de España Online.  http://www.mienciclo.es/gee/index.php/Cuenca 

En Noviembre de 1219 se celebraron las bodas entre FernandoIII el santo y Beatriz Isabel de Suabia; hija del rey suavo Felipe de Hohenstauf. 


Beatriz atraviesa media Europa. Año y medio después de la boda nace su primogénito que reinó como Alfonso X el Sabio.

AQUELLA PRINCESA VINO ESCOLTADA Y ACOMPAÑADA POR VARIOS CABALLEROS TEUTONES. UNO DE ELLOS, LLAMADO WOLFRAM, ERA BELLÍSIMO Y CULTO, SABEDOR DE ARTES Y LETRAS. PERO EN AQUEL LARGO TRAYECTO DESDE CENTROEUROPA, DICEN QUE LA PRINCESA SE FIJÓ EN ÉL. TANTO QUE EL ÚLTIMO DIA Y ANTES DE DESPEDIRSE DE WOLFRAM, BEATRIZ LE REGALO UN MECHÓN DE SU PELO... . UN DÍA DESPUÉS, LLEGARON EL SÉQUITO Y LA PRINCESA ANTE EL REY FERNANDO, QUIEN DECIDIÓ QUE TODOS AQUELLOS QUE HABÍAN ESCOLTADO A SU FUTURA ESPOSA, ASITIERAN A LAS BODAS. OTORGÁNDOLES COMO PREMIO POR HABERLA TRAIDO SANA Y SALVA HASTA SU REINO, EL DERECHO A QUE SE ESTABLECIERAN EN NUESTRAS TIERRAS, SIRVIENDO A CASTILLA. DE TAL MANERA, GRAN PARTE DE AQUELLOS CABALLEROS TEUTONES DECIDIERON NO REGRESAR MÁS A SUABIA, QUEDÁNDOSE AL MANDO DE DON FERNANDO Y FUNDANDO LA ORDEN GERMANA EN HISPANIA.


La Mota del Marqués fue señorío de Beatriz de Suabia y luego pertenece a la ciudad de Toro. De ello el nombre de los montes que rodean la zona, llamados Torozos; tanto como su antiguo nombre: Monte (o mota) de Toro, antes llamada Santibañez o San Juan de Mota. Por su parte, la ciudad de Toro parece ser que pertenecía como dote a Beatriz de Suabia.  En 1222 la reina esposa de Fernando III otorgó poderes a los teutones para que llevaran a cabo fundación en Mota. A ellos se debe el castillo con torre del homenaje de enormes proporciones y  circular.

Beatriz de Suabia murió en 1235, en la ciudad de Toro. Sería enterrada en Las Huelgas de Burgos, para ser definitivamente trasladados sus restos poco después a la Catedral de Sevilla.

En la zona central de la Iglesia-ermita de Castellanos se encuentra una gran losa del siglo XIII, con la curz teutona. 





don Juan Nicolás Álvarez de Toledo y Borja. I conde de Cervera. Cuenca

En Valladolid con fecha de 24 de marzo de 1542 se confirman las ordenanzas del Muy Magnifico Cavildo de los Caballeros Hijosdalgo de Cuenca. En estas ordenanza se recoge que cortes la representación de la Ciudad corre a cargo de dos procuradores. 

Uno elegida por  sorteo entre los regidores de la ciudad que debían pertenencer al estado de caballeros e hijosdalgos. Otro también por sorteo entre los vecinos de la ciudad de Cuenca pertenecientes al Cabildo y entre los  aguisados, cabildo de individuos llanos exceptuados de pechar y de otras cargas a favor del concejo por su condición de caballeros. 

En las Cortes de Madrid del año 1789 para jurar al Príncipe de Asturias, luego Fernando VII, corresponde la representación de Cuenca  por sorteo a su regidor perpetuo decano don Juan Nicolás Álvarez de Toledo y Borja, señor de Cervera, hoy Cervera del Llano, y La Parra, que por el servicio, de acuerdo con la costumbre de conceder gracia a los asistentes, obtuvo en 1790 título de conde de Cervera. 



Tuvo voto en Cortes  la villa de Huete que será ciudad desde 1426 por Juan II de Castilla.

Estuvo presente en las de 1169, ocho años antes que  Alfonso VIII tomara Cuenca.

Tambien estuvo presente Huete en las cortes de 1197, 1302, 1379 y 1391. Despues de las de 1391 tiene su representación
Cuenca, también tiene la ciudad de Cuenca la representación de Molina y su tierra.





Blanca, Cornado, Adarme, Onza, Ardite, Agnus Dei.

Blanca. Moneda de vellón de Castilla. Cada maravedí tenia dos blancas. 17 maravedíes eran un real. Cuatro blancas hacían medio cuarto o un ochavo.

Cornado, moneda castellana de cobre o vellón, se llamaba también dinero cornado, posiblemente por la cabeza del rey coronado del anverso. Dos cornados equivalían a un maravedí

Adarme, unidad de masa castellana. Dieciseisava parte de una onza.

La onza castellana equivalía a 28,7558 gramos, y estaba dividida en 16 adarmes.

Ardite, moneda catalana de vellón y cobre.

Agnus Dei,  moneda de vellón con mezcla de plata del reinado de Juan I de Castilla. Valía un maravedí,  nueve dineros.

Jardines de Murillo. Sevilla.




Catalina de Ribera y Mendoza. Descansa en el Panteón de Sevillanos Ilustres.


Nace en Sevilla y es la segunda hija de las cinco que tuvieron Perafán de Ribera,
Adelantado de Andalucía y primer conde de los Molares, y su segunda esposa, María de Mendoza.
.
Era todavía una niña cuando en 1455 su padre falleció, y este hecho hizo que creciera viendo a su madre
ejercer como madre y como gran señora de sus dominios capaz de enfrentarse al mismísimo rey.

Era nieta por su madre de Catalina Suárez de Figueroa e Íñigo López de Mendoza, el primer marqués de Santillana, muerto en 1458. 




En los Jardines de Murillo el monumento dedicado a Catalina de Ribera.


Monumento al Descubrimiento de América. Levantado con motivo de la exposición Universal de 1929.



Barrio de Santa Cruz. Sevilla.