domingo, 27 de abril de 2008

Los LARA, señores de Molina de Aragón. Guadalajara.

El señorio de Molina y de los territorios del río Mesa.


Al Nordeste de la Comarca Molina de Aragón - Alto Tajo y limítrofe con la provincia de Zaragoza se encuentra un enclave natural apenas conocido, el Valle del Mesa. Ester río que nace en la Sierra de Aragoncillo va erosionando progresivamente el terreno hasta esculpir unos espectaculares parajes entre Anchuela del Campo y Jaraba, en la provincia de Zaragoza.

Nace en el pueblo de Selas en la provincia de Guadalajara. Es un río de escaso caudal. Sus únicos afluentes son pequeños arroyos que únicamente tienen agua en primavera. En los años de sequía se secan completamente algunos tramos, principalmente la zona del Tormo entre Anchuela y Mochales y un tramo entre Calmarza y Járaba. En éste último pueblo, el río recibe gran cantidad de agua procedente de sus fuentes termales. Pertenece a la vertiente del Ebro y tiene la particularidad de ser, junto con el río Piedra, los únicos afluentes de este río que nacen en la provincia de Guadalajara. Desemboca en el río Piedra en el embalse de la Tranquera, en el término municipal de Nuévalos en Zaragoza.

A principios del siglo XI el califato de Córdoba cae y Molina de Aragón es un Reino de Taifa mas. Aquí se levanta una pequeña fortaleza; lo que sería con el tiempo el castillo de Molina de Aragón o de Molina de los Caballeros.

Con la toma de Toledo por las tropas de Alfonso VI de Castilla en el 1085, esta fortaleza pagará tributos a Castilla hasta que sea tomado por las tropas aragonesas. Reconquistada en 1129 por Alfonso I el Batallador de Aragón pasará a influencia castellana al constituirse como Señorío independiente en favor de don Manrique de Lara, que medió entre los soberanos de Castilla y Aragón, llegandose a una solución de compromiso. El castillo habia sido entregado por Alfonso I a su esposa doña Urraca de Castilla; hija de Alfonso VI, y ésta a su hijo Alfonso VII el Emperador fruto de su primer matrimonio con el conde Raimundo de Borgoña.

Alfonso VII lo cede a la familia Lara en regimen de Behetria; regimen por el cual los propios habitantes del señorío tienen derecho a elegir a su señor feudal. Nieto de Alfonso VII es Alfonso VIII. Único hijo de Sancho III y Blanca de Navarra, a la muerte de su padre sólo contaba 3 años de edad, por lo que se designó como tutor a Gutierre Fernández de Castro. Este nombramiento, que llevaba implícita la regencia del reino, originará una sangrienta rivalidad entre dos poderosas familias nobiliarias, la gallega de los Castro, a la que pertenecía el tutor del rey, y la castellana de los Lara, que pretendían dicha tutela y logran hacerse con el joven rey al que trasladan a Haza, dentro de su zona de influencia. Esta rivalidad derivó casi en una guerra civil y en un período de desgobierno que fue aprovechado por los reinos vecinos.

Urraca y Pedro Gonzalez de Lara, conde de Lara, son padres de Elvira Pérez de Lara y Fernán Pérez de Lara, el Hurtado; quien es inicio de los Hurtado de Mendoza. Pedro Gonzalez de Lara es de su matrimonio ademas de padre del señor de Lara también padre del I señor de Molina. Esta nota "social" puede ayudar a explicar la concesión del señorío de Molina a los Lara y su presencia e influencia en la Corte de Castilla durante el reinado de Alfonso VIII. Es así que desde ahora los reyes de Castilla no dejan de ser en su origen medio hermanos de los señores de Molina y de los señores y condes de Lara, además de ser todos ellos medio hermanos de la que será la rama más poderosa de la Casa de Mendoza a la que pertenecerán, entre otros los duques del Infantado.

Fernando Pérez de Lara; Fernán Pérez Furtado, señor en tierras alavesas de Mendivil, Escarrona, Cueto y Martioda, a quien se supone fruto de los amores de la reina doña Urraca con el señor de Lara, Pedro González de Lara. Con él tendría anteriormente una hija llamada Elvira Pérez de Lara. Fernando Hurtado sirvió a su hermanastro Alfonso VII “el Emperador” en batallas contra los musulmanes, como la de Baeza. Muere el rey de Castila en 1157, un año después que su hermanastro.


I señor de Molina es don Manrique de Lara, muerto en 1164.
II señor de Molina es su hijo Pedro Manrique, muerto en 1202.
III señor de Molina es su hijo Gonzalo Pérez de Lara, muerto en 1239.
IV señor de Molina es Alfonso de Molina infante de Castilla, casado con Mafalda Manrique, hija del anterior. Muere en 1262.
V señora de Molina es la hija de los anteriores Blanca Alfonso de Lara. Muere en 1293. El señorío se incorpora a la Corona y los reyes de Castilla son señores de Molina.


El primer señor de Molina, don Manrique de Lara, Amalrico, concedió fuero a la villa en 1154, con una forma de gobierno de tipo comunero donde la participación del pueblo en las decisiones era muy amplia, esto motivo que la zona fuera poblada por gentes venidas de otros lugares del norte y favoreciera la repoblación de la zona.

La villa de Molina de Aragón estaba rodeada por una muralla que la unía al castillo. En total tenía siete puertas. De todo este conjunto apenas queda nada, salvo el recuerdo de sus nombres en las calles. El castillo tiene sus origenes en una alcazaba musulmana de finales del siglo X, y que fué reconstruido y ampliado en el siglo XII por don Manrique de Lara, entre 1138 y 1144, aunque será doña Blanca Alfonso de Molina, quinta y última señora de Molina, la que posteriormente y durante el siglo XIII amplie el recinto y termine la construcción. A su muerte en 1293 el señorío pasa a manos de su hermana Maria de Molina casada con el rey de Castilla Sancho IV el Bravo integrandose el señorio en la persona del rey de Castilla. En 1366 Enrique II de Trastamara que en estos momentos se encontraba en guerra civil con su hermanastro el rey de Castilla Pedro I el Cruel, entrega la población a su lugarteniente Beltran Duguesclin, estos se rebelan, invocando su fuero el cual les dice que ellos tienen la posibilidad de decidir quien es su señor por lo que entregan la ciudad al rey de Aragón, Pedro IV el Ceremonioso. Es durante este periodo en que la villa siempre había sido conocida como Molina de los Caballeros, Molina de los Condes o Villa de Molina, pasó a denominarse Molina de Aragón, de donde ha quedado su nombre. En 1375 un hijo de Enrique II de Trastamara, el infante don Juan, futuro Juan I de Castilla, casa con Leonor de Aragón y por este matrimonio la villa pasa a patrimonio personal del rey de Castilla de donde ya no saldría nunca mas.

Es difícil determinar con exactitud el año en que Molina y su Tierra se transforma o se eleva al rango de señorío independiente, pudo ser entre los años 1137 y 1139. La idea tuvo que formarse en la Concordia de Carrión en 1137, tras la devolución de Castilla a Aragón de las plazas que de Calatayud y Daroca, pero como hemos dicho anteriormente quizá se concretase de forma definitiva al terminar el año 1137, tras la reunión de Cuenca. Ello coincide con ciertos documentos firmados por don Manrique de Lara, en donde vemos que el 17 de marzo de 1137, firma como Alférez Castellano. El 2 de noviembre del mismo año y después de haberse celebrado la Concordia de Carrión, octubre del mismo año, hace una donación en Oña, con el título de Conde. En ocho meses pasa de ser el conocido Almanricus Alferiz, -según los códices diplomáticos latinos-, a Conde, título que se le otorgó en Carrión. " Que como Molina estaba en los confines de ambos reinos y don Manrique era amigo de los dos reyes, les dijo que se sometiesen ambos a su juicio delegando en él sus derechos. Y habiendo accedido, se adjudicó para él la propiedad de Molina con pleno derecho, para que don Manrique la poseyese y la gobernase, con su esposa doña Ermesenda, hija del vizconde de Narbona y que tomasen el título de Condes de Molina, libres e independientes".
PRIMER SEÑOR DE MOLINA Y MESA. MANRIQUE DE LARA, debió nacer en los años 1102 ó 1103, al parecer, de los amores de su padre Pedro de Lara con doña Urraca; según otros, es hijo legitimo de don Pedro y la condesa doña Eva. En 1130 y en 1131, participa en los dos asedios que Aragón hizo a Bayona. En estos años llega a Carcassone y Narbona, hace amistades con Don Aimerico o Aimeric III, vizconde de estas tierras, conoce a su hija la Vizcondesa Ermisinda o Emesenda, casándose con ella sobre el año 1133. La protección y tutela de su primo y entonces niño Alfonso VIII llevaron al enfrentamiento directo con Fernando II de León, tio de Alfonso VIII, y la familia de los Castros con éstos se creó una rivalidad familiar que culminó con la batalla de Garcinarro, junto a Huete, que tomó como resultado la victoria de los Lara a costa de la muerte de don Manrique en el año 1164, enterrándole en el Patio de los Caballeros de Monasterio de Santa María de Huerta.

Alfonso VII, el Imperador, rey de Castilla, es hijo de Urraca y Raimundo de Borgoña. casa primero con Berengária de Barcelona, hija del conde de Barcelona Ramón Berenguer. En segundas nupcias con Rixa de Polnia. Del primer matrimonio son hijos Constanza, infanta de Castilla que casa con Luis VII, rey de Francia. Sancho III, el Deseado, rey de Castilla que casa con Blanca, infanta de Navarra, y son padres de Alfonso VIII. De Sancha, infanta de Castilla que casa con Sancho VI, rey de Navarra. De Raimundo, infante de Castilla y de Fernando II, rey de León que casa primero con Urraca, infanta de Portugal, después con Teresa Fernández de Trava y por último con Urraca Lopez de Haro de la familia de los Castr; hija de Aldonza Ruiz de Castro que casa con Lope Díaz, conde y noveno señor de Vizcaya. Es hermana de Fernán Ruiz de Castro, llamado “el Castellano”, señor de la casa de Castro, mayordomo mayor de Fernando II y que casa por segunda vez con Estefanía Alfonso, llamada “la Desdichada” hija natural de Alonso VII, habida con Sancha, o con Urraca, Fernández de Castro, según unos autores, y según otros, en doña Gontroda Pérez. Gutierre Fernández de Castro tio de "el Castellano" será desginado tutor de Alfonso VIII cuando su padre Sancho III muere contando el príncipe tres años. Estefania Alfonso es llamada "la desdichada" por que protagonizó un trágico incidente y tuvo un triste final, muriendo a manos de su esposo. Una de sus criadas se puso los vestidos de la dama y acudió a una cita amorosa. Fue confundida con la infanta y el esposo que se creyó ofendido la asesino con su daga. Luego se arrepintió y se presentó al rey, pidiendo ser degollado, pero el rey le perdonó. Esta enterrada en San Isidoro de León.

De Garcia y de Alfonso, infantes de Castilla. De su segundo matrimonio es padre de Fernando, infante de Castilla, y de Sancha, infanta de Castilla, que casa con Alfonso II, rey de Aragón. Con Urraca Fernández de Castro es padre de Estefania Alonso que casa con Fernando Rodriguez de Castro" el Castellnao". Con Gontrada Perez es padre de Urraca de Castilla que casa con Garcia IV, rey de Navarra. Con Sancha Fernández de Castro es padre de Fernando Alfonso de Benavides que casa con Teresa Lorenzana. Como vemos los Castro están presentes de modo continuo en la Corte de Alfonso VII siendo por esta situación la familia designada por Sancho III para la custodia del principe Alfonso.

Su mujer, Eremesenda de Narbona, hereda, junto a su hermana Ermengarda, el gobierno del vizcondado de Narbona bajo el vasallaje del conde de Barcelona. Don Manrique de Lara es el verdadero fundador y organizador del Señorío, elaboró las Leyes, otorgó Carta Puebla y Fueros, repobló la tierra, formó Cabildo de Caballeros y junto a su esposa Ermesenda, trajo de la vecina Francia un influjo natural que se quedó plasmado con la traída a Santa María de Huerta de los Monjes del Cister, en el estilo artístico de las iglesias molinesas, en la legislación e instituciones como la del Cabildo Eclesiástico, cuyo fundador Iván Sardón era de Narbona; reconstruyó el sistema hidráulico, la industria textil y artesanía, construyendo numerosos edificios como la Iglesia de Santa María la Mayor de San Gil y comenzó a reedificar el Alcázar. Sobrevivió doña Ermesenda a su esposo Don Manrique y heredó a la muerte de su esposo la mitad del Señorío, heredando la otra mitad su hijo don Pedro, y por otra parte a la muerte de su padre y su hermana fue la heredera del vizcondado de Narbona. Debió morir doña Ermesenda sobre los años 1170 a 1172, pues su hijo don Manrique o Aimerico heredó el Vizcondado Francés, no pudo venir a Molina y Castilla por motivos de herencia y políticos hasta el año 1172 en cuyo mes de mayo arribó al Señorío. Doña Ermesenda está enterrada junto a su esposo en el Monasterio de Huerta.
Fueron Hijos de don Manrique y doña Ermesinda de Narbona, don Manrique o Aimerico que heredó como hemos visto el Vizcondado de Narbona, don Pedro Manrique, que fue el segundo de los hijos, heredando el señorío de Molina y Mesa, don Guillermo, doña Sancha y doña María Manrique que casó con Diego López de Haro, señor de Vizcaya, doña Ermengarda y doña Mafalda Manrique que se dice fue primera esposa de Alfonso Enríquez, rey de Portugal.
SEGUNDO SEÑOR DE MOLINA Y MESA DON PEDRO MANRIQUE de LARA. Casó con doña Sancha, hija del rey de Navarra García Ramírez "el Restaurador" de la cual tuvo a Aimerico, que heredó el vizcondado de Narbona, a Gonzalo Pérez que hereda el Señorío, a García Pérez y a Elvira Pérez. Acudió con su ejército a la toma de la ciudad conquense, en el año 1177 demostrando tal valor que las armas del Señor y el Concejo de Molina quedaron gravadas para siempre en las murallas de es ciudad. Participó en 1195 en la batalla de Alarcos. A la muerte de su hermano Aimerico tomó posesión de éste. Don Pedro a su vez dejó este derecho a su hijo mayor don Manrique o Aimerico Pérez, que en 1195, queda instituido heredero universal de Narbona. El II señor de Molina, murió en 1202, siendo enterrado el 14 de Enero de ese año en Santa María de Huerta, junto a sus padres y primera esposa doña Sancha. En la lápida de su tumba reza un epitafio que dice: "Casó Don Pedro en segundas nupcias con Doña Margarina o Margarita de la cual no tuvo hijos".
TERCER SEÑOR DE MOLINA Y MESA. DON GONZALO PÉREZ DE LARA. Casó con Doña Sancha Gómez de Trastámara. Participó en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. En 1221 se levantó en armas contra Fernando III. Todos los historiadores y crónicas de la época coinciden en la realidad de este levantamiento y en la complicidad de la familia de los Lara.

Alfonso VIII de Castilla es padre de Enrique I que muere a los 14 años. Su hermana Berenguela casa con su primo hermano Alfonso IX de León, hijo de Fernando II, su hijo Fernado III hereda las coronas de León y Castilla. Alfonso VII, hijo de Urraca que es reina de Castilla y León, separa los reinos de Castilla y León; da Castilla su hijo Sancho, Sancho III, y León a su hijo Fernando, Fernando II. Urraca es nieta de Fernando I, descendiente del conde soberano de Castilla Fernán González, y su boda con la infanta heredera de León hace posible la unión de ambos reinos en su hijo Alfonso VI, padre de Urraca.

El Rey cerca Molina durante cuarenta días, cediendo ambas partes, al interponerse en la batalla, la reina doña Berenguela, madre de Fernando III. El Monarca y el señor de Molina firman un pacto conocido por la Concordia de Zafra. Esta Concordia, que se basaba en un punto importante del Fuero, sirvió entonces para salvar al Señorío de caer en poder del Rey. Don Pedro González, primogénito y heredero del Señorío, fue desheredado, pasando este privilegio a su hermana doña Mafalda, que según la Concordia de Zafra, tenía que casarse con Alfonso de León, hermano de Fernando III-que desde este momento, sería conocido como Alfonso de Molina-, siendo estos cónyuges los futuros Señores de Molina. Pero, ¿qué fue de don Pedro el Desheredado?.

Este matrimonio tuvo lugar en la iglesia de Santa María del Conde, en cuya portada se grabó el nuevo escudo del Señorío. Junto a las clásicas armas de las Ruedas, máxima representación del Señor y Concejo Molinés, figurarían desde entonces el nuevo cuartel en fondo azul, u brazo con anillo entre los dedos polex e index. La Concordia y el casamiento tuvieron lugar en el año 1222, asistiendo a el, el Rey Fernando, su madre Doña Berenguela y todo el Cortejo Real. Estos acontecimientos fueron decisivos en el futuro molinés, al significar este matrimonio, por una parte la libertad del Señorío ante la fuerte Castilla pero en otro sentido, no deja de ser el principio de una meta, quizá ya prevista por la Reina Berenguela al imaginar que con los años y por herencia o matrimonio, Molina llegaría a ser territorio que se integrase y engrandeciese la Corona Castellana. Murió don Gonzalo Pérez el año 1239, siendo enterrado en el Monasterio de Piedra.

CUARTOS SEÑORES DE MOLINA Y MESA. DOÑA MAFALDA MANRIQUE Y DON ALFONSO DE MOLINA. Es don Alfonso hijo de Alfonso IX y doña Berenguela. Señor de Molina por derecho de consorcio ya que la verdadera Señora de Molina era su mujer Doña Mafalda, Fue Alfonso IX padre de veintidos hijos, fruto de sus tres matrimonios y de cuatro relaciones extramatrimoniales. Durante el gobierno de los cuartos señores, Molina gozó de numerosas mejoras entre las que destacan la terminación de las torres y las murallas que las unen y cierran el patio de armas. En el aspecto legal, realizó mejoras en el Fuero. Don Alfonso, tuvo con Mafalda a doña Blanca Alfonso, heredera del Gobierno de Molina. Al morir su primera mujer, casó el señor de Molina con doña Teresa González de Lara, hermana de don Nuño Gonzalez de Lara; señor de Lara, y de la Casa de los señores de Vizcaya por su madre. Don Nuño casa con Teresa Alfonso de León hermana del señor de Molina.

El señor de Molina y su segunda mujer son padres de doña Juana Alfonso, que casó con su primo segundo don López Díaz de Haro, XIII señor de Vizcaya. Es don Lope nieto de Lope Diaz de Haro, XI señor da Vizcaya, y de Urraca Afonso de León, hija de Alfonso IX. Es asi bisnieto de Alfonso IX siendo Juana Alfonso nieta de este monarca.

Enviuda de nuevo el señor de Molina, casando en terceras nupcias con doña Mayor Alonso de Meneses, VI señora de Meneses, de la que nació doña María de Molina, que llegaría ser reina de Castilla y León por su casamiento con su primo segundo Sancho IV y señora de Molina, a la muerte de su hermanastra doña Blanca. Es Sancho IV biznieto de Alfonso IX; Sancho es hijo de Alfonso X, éste es hijo de Fernando III y éste hijo de Alfonso IX. Es María de Molina nieta de Alfonso IX. El señor de Molina y la señora de meneses son también padres de Afonso Tellez, VII señor de Meneses, que casa con Teresa Alvarez de Asturias. Con sucesión en los señores de Meneses y por matrimonio también de Alburquerque.

Aún casó por cuarta vez el señor de Molina con doña Violante Manuel, que puede ser hija de su sobrino el infante Manuel y hermana de don Juan Manuel; aunque las fechas de nacimiento de Violante y la de muerte del señor de Milina solo las separan seis años, de quien al parecer nació doña Berenguela Alfonso, amante y protegida de Jaime I el Conquistador. Para ésta también se da su filiación como natural del señor de Molina con doña Teresa Pérez de Braganza de la Casa de los señores de Braganza. Con ella tuvo también un hijo y otras dos hijas entre ellas a Urraca Alfonso de Molina que casa con García Gómez Carrillo de quien vendran los señores y condes de Priego.

RUY DÍAZ. Residente en Burgos en tiempos del Rey Fernando VII “el Emperador”. Es padre de GARCÍA RUIZ, vivió en época de Sancho III. Es padre de GÓMEZ GARCÍA, GÓMEZ RUIZ, señor de Quintana, Ormaza, Mazuelo, y otros lugares en tierra e Burgos; se halló en la conquista de Cuenca y en la batalla de las Navas de Tolosa. Casó con Mari Rodríguez. Padres de Diego Gómez Carrillo, Señor de Ormaza, de Garci Gómez Carrillo "el de los Garfios", señor de Mazuelo. Tomó Jerez a los moros, y posteriormente la defendió de sus ataques hasta quedar él solo frente al enemigo. Casó con Urraca Alonso, que llevó en dote la villa de Priego y otros heredamientos del Obispado de Cuenca y tierra de Molina; hija del Infante don Alonso, señor de Molina y Mesa, y de Teresa Pérez de Braganza. Padres de Alonso Carrillo, I señor de Priego. Participa en la conquista de Tarifa con Alfonso XI.

Otro hijo del señor de Molina fue Alfonso de Molina, que aparece en documentos de la época.
Murió don Alfonso de Molina, en la ciudad de Salamanca, en el año 1272, enterrándose sus restos en la Casa Mayor de la orden de Calatrava en Ciudad Real.


QUINTOS SEÑORES DE MOLINA Y MESA. DOÑA BLANCA ALFONSO DE MOLINA Y ALFONSO FERNÁNDEZ EL NIÑO. Casó con su primo segundo don Alfonso Fernández el Niño, hijo de Alfonso X y doña Aldonza o Landada, también nombrada como María de Aulada,era pues hijo ilegítimo. Doña Blanca es prima hermana de Alfonso XI el Sabio.


El quinto señor de Molina y Mesa gobernó el Señorío junto a su esposadurante los primeros diez a doce años, desapareciendo después de Molina por causas no demostradas, unos dicen que por amor, otros por temor a su hermano Sancho IV, que se había sublevado ante su padre Alfonso y otros por ayudar a Castilla y a su padre en la conquista de Andalucía. Don Alfonso el Niño fue nombrado Capitán General de la Guarnición y Ciudad de Sevilla como se atestigua en una carta fechada en Toro, el lunes 28 de Mayo de 1274, dirigida a él. Cuando en 1283 el Rey Pedro III de Aragón escribe una carta a Doña Blanca, la dirige directamente a ella, haciendo suponer lo que los Anales Toledanos III refirieron sobre la muerte de Alfonso el Niño en 1281. En esta carta se habla del proyecto de matrimonio del infante Juan de Aragón con doña Isabel, infanta de Molina Doña Blanca realizó primero con su esposo y siendo viuda después, numerosas obras de carácter militar, político, económico y artístico en el Señorío de Molina. Modernizó y amplió el Fuero, abrió el comercio hacia Aragón y Castilla, terminó el fuerte lienzo de muralla que corre al decir de Portocarrero, desde el Alcázar a la parroquia de Santa Catalina, por encima de San Bartolomé, hasta unirse con la otra muralla que llaman Cinto. Construyó Santa María de Pero Gómez o actual Santa Clara y más tarde en 1284 la Conventual de San Francisco donde enterraron a su hija Doña Mafalda y a ella. En el aspecto militar, destaca por haber creado la Orden Militar de los Ballesteros de San Julián y ampliar a número de 100, la Orden de Caballeros, que desde su época se conocerá mejor por los Caballeros de doña Blanca.
Los años coincidentes con la viudez de la quinta Señora, fueron de gran agitación en la Península; no cabe duda que la guerra por la sucesión del trono entre los Infantes de la Cerda y Sancho IV, agravaron al situación de Castilla y Aragón. Doña Blanca que en el reinado de Alfonso X, había sabido llevar una política de paz y acercamiento con Castilla y Aragón, incluso llegando a reunir a los Monarcas de ambos reinos en el lugar de la Yunta, se vio envuelta en 1285 en las contiendas y andanzas de Juan Núñez de Lara, señor de Albarracín, que tras guerrear con los aragoneses, se refugió en Molina, por lo que éstos se adentraron en las tierras de Señorío desolando gran parte de ellas. Anteriormente en 1283, don Juan Núñez de Lara, se había dedicado a arrasar Sigüenza y su tierra, talando sus bosques y adueñándose del ganado, penetrando en Molina tras pedir favor a doña Blanca, quien lo albergó y protegió en su Alcázar. Esta vez, los de Aragón no perdonaron que la señora de Molina, favoreciese a quien les había causado tanto mal, invadiendo el territorio Molinés. La quinta señora de Molina y Mesa, fue inmediata, tomó partido por su pariente el señor de Lara y por matrimonio de Albarracín organizó a sus hombres y al mando de sus ejércitos penetró en Aragón. Los Ballesteros de San Julián, los Caballeros de doña Blanca y el ejército Concejil de Molina, vencieron al ejército Aragonés, con los Concejos de Teruel, Daroca y gente de Albarracín, contrarios a su Señor, Juan Núñez. Tras este episodio, doña Blanca hizo paces con Aragón e incrementó los lazos de amistad y sus deseos de que su hija Isabel casase con el príncipe Aragonés.
Doña Blanca y su esposo don Alfonso el Niño, habían tenido dos hijas, la primera doña Mafalda, llamada como su abuela materna, murió muy joven, siendo la pequeña doña Isabel la pretendida por el infante de Aragón, don Alfonso, hijo de Pedro III el Ceremonioso y futuro rey de Aragón. Matrimonio muy deseado por el Rey para anexionar el Señorío a la Corona aragonesa. Esto inquieta a Sancho IV, casado con la hermanastra de doña Blanca, doña María de Molina, y tío de doña Isabel, quien deseaba la incorporación del señorío de Molina a la Corona de Castilla. Por ello Sancho IV quiere que su cuñada doña Blanca no admita la petición de boda del rey de Aragón. Doña Blanca no acepta y provova el enfado de su cuñado. Con el pretexto de que la reina doña María estaba muy enferma, mandó llamar a su uerida hermanastra doña Blanca, la cual acudé al lado de su hermana. Insistió el rey Sancho en León en su petición, y como la Señora de Molina se resistiera la encarceló. Estuvo durante varios días encarcelada en León y luego varios meses en el Alcázar de Segovia sin tener noticia de ello en Molina. En el Señorío, comenzó a extrañar la larga ausencia de su Señora y hubo conatos de declaración de guerra a Castilla, solicitando ayuda a Aragón, pero al ceder doña Blanca a los deseos de Sancho IV se impide la guerra que quizá hubiese cambiado el futuro incierto del Señorío. En el año 1292, en los salones del Alcázar de Segovia, se firma el pacto entre Sancho IV y doña Blanca, por el que ésta cedería el Señorío a su hermana doña María, mujer del monarca, desheredando a doña Isabel. Para evitar que Isabel casase con el infante de Aragón, nombró Sancho a Vigil de Quiñónez y a su esposa, celadores de la conducta de la Señora de Molina. Las condiciones que exigió doña Blanca en dicho pacto fueron que el Rey daría a doña Blanca, en cada año de su vida, la cantidad de 300.000 maravedíes, librados sobre Medinaceli; entregarle todos los años 500 cahices de pan; licencia para que la sal de Molina y su Tierra se pudiese vender libremente en Castilla.; que los hombres de Señorío fuesen libres de Portazgo, montazgo y otras Libertades y que doña Isabel casase son su pariente Juan Núñez de Lara, señor de Albarracín. Pero doña Isabel muere a los pocos meses de su boda, siendo enterrada en el monasterio de Santa María de Huerta. Doña Blanca hace testamento y en él la herencia a favor de su hermana doña María, reina de Castilla, del señorio de Molina. Era el 10 de mayo de 1293 cuando murió doña Blanca. Fue enterrada en el convento de franciscanos que ella funda en la villa de Molina. En el mismo mes de mayo, Sancho IV, donó a su mujer doña María el traspaso de poder del Señorío mediante un Privilegio Rodado, y la nombra sexta señora de Molina y Mesa y le hace entrega del alcázar Molinés.
SEXTA SEÑORA DE MOLINA. DOÑA MARIA DE MOLINA. Dadas las circunstancias que rodean los últimos años de la vida de doña Blanca, Sancho IV teme una sublevación del Señorío ayudado por la Corona de Aragón y no tardó en acatar los Fueros de Molina y tras los funerales de doña Blanca, hizo fiestas, toros, moros saltadores, danzas y piruetas, farsa de juglares y otros festejos en honor de la nueva Señora, durante gran parte de aquel mes de Junio. Doña maría, respetó todos los privilegios que poseía Molina, costumbre y usos. Tan sólo influenciada por su esposo instituyó al personaje de Alcaide Real, como representante de ella en el Señorío. No olvidemos que al morir en 1295 el Rey su esposo, tuvo que atender los asuntos del trono, acudiendo tan solo una vez a su amada Tierra junto a su hijo Fernando IV, en el mismo año de la muerte de Sancho IV. El primer Alcaide de la Reina fue su sobrino; sobrinastro, don Alfonso Ruiz Carrillo que es el primer señor de Priego, hijo de Urraca Alfono, que vivió durante todo el reinado de doña María y las regencias de Fernando IV y Alfonso XI. El Señoró está nuevamente presente en la historia de Priego cuando Antonia Zapata Carrillo de Mendoza, XI condesa de Priego case con don Rafael Garcés, señor de Santacroche, y del linaje molinés de los Garcés de Marcilla. Sucedió al primer señor de Priego don Gutierre Fernández de Toledo. Estos personajes, representantes reales en Molina, actuaban sin participar en los asuntos internos del Señorío y tan sólo por orden de la Reina, lo hicieron en delicadas ocasiones. Doña María concedió nuevos Privilegios a los habitantes de estas Tierras. De todos ellos hay que resaltar por su importancia conseguir que los ganados del Señorío pudiera atravesar Aragón sin pago alguno; conceder a Molina mercado franco y eximir a los vecinos de Molina y su Tierra de pagar portazgo en todo el Reino, excepto en Toledo, Sevilla y Murcia. María era entonces regente de su nieto Alfonso XI. Doña María no dejó de vigilar en ningún momento las fronteras del señorío molinés con Aragón. Murió doña María de Molina el 1 de Julio de 1321. Durante su vida, ni su hijo el rey Fernando IV, ni su nieto Alfonso XI, se mezclaron en los asuntos del Señorío sólo cuando ella murió se intituló y heredó los derechos su nieto Alfonso. Así los reyes de Castilla son señores de Molina.